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Viaje Escolar

Argumento: Es común sentir miedo al rechazo. A veces el temor nos lleva a tomar desiciones inadecuadas o a exponernos sin necesidad a situaciones incómodas y confusas. Es allí cuando debemos recordar que nuestro testimonio es lo más valioso que poseemos, no vale la pena invalidarlo por quedar bien con otros o sentirnos integrados a un grupo.

Trama lineal: 

  1. Ari sale de la ciudad en un viaje escolar, le informan que compartirá habitación con una chica llamada Mina.
  2. La situación del grupo es tensa. Los compañeros de viaje y estudio de Ari deciden saltarse las clases, salir tarde por las noches y apartarse de los tours establecidos para manejar su agenda al antojo. Ella se siente sola, no quiere contarle a sus padres lo que está pasando.
  3. Día de la obra de teatro, Ari está agotada después de un día de trabajo. Se queda un rato en el Lobby del hotel (única área con internet gratuito) charlando en el teléfono y después sube a la habitación. Además de Mina, hay dos niñas desconocidas sentadas en la cama junto a su compañera.
  4. Aunque las chicas prometen irse pronto lo cierto es que permanecen buen rato en la habitación y además comienzan a consumir drogas.
  5. Ari decide irse de allí y esperar a que las chicas salgan de la habitación.

Esquema Riguroso:

  1. Viaje Escolar.  A los estudiantes de nivel avanzado en Inglés deciden llevarlos a un viaje académico a Cancún, donde tendrán que asistir a algunas conferencias y talleres además de presentar una obra de teatro en Inglés frente a los chicos de otras escuelas. El grupo de avanzados está integrado por ocho chicos y dos chicas. Ariadne tendrá que compartir habitación con Mina, con quien nunca ha hablado en la escuela.
  2. Situación Tensa. Los compañeros de Ari tienen poco interés en la cuestión académica, se saltan las clases y conferencias, salen tarde por las noches y encima le echan en cara que no participe en sus encomiendas. Ella se siente sola, no quiere hablar de la situación con la maestra encargada ni con sus padres, siente que debe soportar aquello en silencio.
  3. Día Agotador. Durante la obra de teatro todo sale mal, empezando por los vestuarios que llevaban incompletos y la falta de maquillajes. Ari pasa un rato en el Lobby del hotel mandando mensajes a sus amigos y después sube a la habitación. Encuentra a la maestra en el camino, quien la regaña por estar fuera del cuarto a esas horas y le pide que descanse. Apurada, llega a la habitación, y además de Mina, hay dos chicas desconocidas sentadas junto a ella en la cama. No la ven con buena cara.
  4. Drogas. Ari entra al baño para retirarse el maquillaje y ponerse la pijama. Escucha las risas de las chicas y sus voces estridentes con preocupación, lo que más desea en ese momento es dormir. Cuando sale del baño las descubre consumiendo drogas y se queda paralizada. Finge que aquello no la inquieta y se mete en la cama, pero la habitación entera huele a aquello y finalmente decide marcharse inventando una excusa para Mina.
  5. Esperando. Ari sale al pasillo y de inmediato se encienden las luces, maldice a sus adentros la iluminación programada del hotel, pues cualquier maestro podría reñirla por salir de la habitación. No quiere delatar a su compañera, pero tampoco tiene muy claro lo que debe hacer. Finalmente se sienta en las escaleras a esperar. Al recargarse en la pared se queda dormida, abre los ojos y resultan ser las dos de la madrugada. Regresa a su habitación indecisa, las desconocidas ya no están allí y el aroma se ha despejado un poco gracias a las ventanas abiertas.

Relato:

Viaje Escolar

El Lobby del hotel era el único sitio con buena señal de internet, así que estuvo atestado de adolescentes la mayor parte del día. Dieron las diez cuando finalmente mi teléfono decidió reaccionar y pude escribir un par de mensajes a mis padres. Aunque el viaje escolar estaba resultando de lo más caótico me aseguré de mantenerles tranquilos y compartirles un par de fotos de nuestra deprimente obra teatral. Aún tenía el improvisado maquillaje en el rostro, me sentía desesperada por subir a la habitación y ponerme la pijama.

-¿Qué haces aquí? – preguntó repentinamente la maestra encargada del grupo.

-Le escribo a mis padres, antes había muchas personas y no llegaban los mensajes-.

-Vete a tu cuarto, no puedes estar fuera a éstas horas-. Asentí de inmediato,  después de la presentación de aquella mañana era imposible sostenerle la mirada. La mitad de mis compañeros habían dejado el vestuario en casa, los demás no se habían molestado en aplicarse el maquillaje.

Subí las escaleras, las luces de los pasillos se encendían a mi paso y se apagaban a mis espaldas. Al llegar a la habitación tuve un mal presentimiento, y al entrar, ciertamente, había dos desconocidas sentadas en la cama de mi compañera. Me miraron con desprecio, ni siquiera disimularon la risa que les causaba mi maltrecho aspecto. Enseguida Mina salió del baño y apartó sus cosas de mi cama.

-No se van a quedar mucho rato, ya desocupé el baño-. El agotamiento me impidió replicar, saqué la pijama de mi maleta y entré al baño apresurada, lanzando mi atuendo al suelo antes de empezar a restregar mi rostro con jabón. Maldije a mis adentros, le había soportado a Mina que se saltara las clases y saliera por las noches con el grupo de chicos, pero dejar entrar a desconocidas en nuestra habitación me pareció demasiado.

Me preguntaba qué les diría al salir del baño. Escuché sus estridentes risotadas y una acalorada charla sobre los chicos que habían conocido esos días. En tiempo récord me puse la pijama y salí con intenciones de evadirme al colocarme los audífonos.

Tardé en procesar aquello. Mina y las demás estaban sentadas, riendo como posesas, a su alrededor se esparcía un tenue humo. Estaban drogadas, el cuarto apestaba a lo que fuera que estuviesen consumiendo y tenían la ventana cerrada. Guardé el disfraz en el primer cajón que encontré y me metí en la cama contrariada. No quería acusarlas, no quería alarmar a mis padres, no quería salir y desobedecer a la maestra, no quería quedarme en la habitación.

Pasados algunos eternos minutos las risas acabaron y continuó entre ellas una relajada y estúpida conversación. Sin pensar, me puse en pie alegando que estaría en el Lobby y salí desesperada y asustada al frío pasillo. Las luces se encendieron, caí en la cuenta de que cualquier maestro podría enterarse de mi presencia gracias a aquél sistema que antes me había impresionado. Maldije de nuevo y caminé a las escaleras, sentándome y recargándome contra la pared.

Aquél viaje había sido un error, esos no eran los estudiantes de nivel avanzado sino los insoportables fiesteros que se anotaban a todo olvidándose de las responsabilidades. Mis padres se habían esforzado por brindarme aquella oportunidad y sentía pánico de compartirles la pesadilla en que me encontraba. Abrí y cerré el chat de mamá un par de veces, tentada a saludarle. No tenía nada bueno que compartirle, pero me sentía terriblemente aislada en ese instante.

Abrí los ojos repentinamente, el pasillo estaba apagado. Me puse en pie alarmada y se prendieron en el acto. Recogí mi celular, marcaba las 3:00 am. Regresé agobiada a mi habitación. Para mi suerte Mina estaba roncando y el aroma se había despejado un poco, las ventanas se encontraban abiertas y cada cosa, aparentemente, en su correspondiente sitio.

Literary_Pau

Mi canal de YouTube y página en Facebook se llaman Literary Compass. Soy BookTuber y promotora de lectura. Mi lema es: El mundo está hecho de historias.

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