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UNA DULCE BARRERA

Amor, cuando me conociste era muy diferente de lo que soy ahora, ya van más de dos años a tu lado y se nota el resultado de tu presencia en mi vida, llegaste para revolucionar mi mundo, llegaste a sumarle a mi vida. Como dice el escritor Carlos Cuauhtémoc, me diste un toque positivo. ¿Recuerdas aquella vez que mi prima nos contó la anécdota de mi niñez que yo ya había olvidado?

Tenía 9 años, era una mañana como cualquier otra, sin nada extraordinario, un día más. Mi papá con el que vivía en ese momento como resultado de las rabietas que tenían a diario mis padres, ya se había ido a trabajar. Desperté preguntándome qué día era, parecía sábado pero no lo era, no recuerdo exactamente qué día era, pero sí que tenía que ir a la escuela. Me levante de la cama y a toda prisa me arreglé, tomé mi mochila y me dispuse a salir corriendo a la escuela que estaba a unas cuantas cuadras de la casa, de repente escuché la voz de mi tía Bertha que me llamaba desde su ventana:

— Hija, ¿A dónde vas?, ya son las 9:30.

Yo, con lágrimas en los ojos le respondí:

— Me desperté tarde, mi papá me va a regañar si se entera de que no fui a la escuela.

Ella salió por mí y me quedé toda la mañana en su casa, sentía una mezcla de ternura hacia mí y enojo con mis padres.

A estas alturas recuerdo esa clase de episodios y siento un poco de tristeza, desde pequeña tuve que pasar por vivencias muy difíciles que poco a poco fueron forjando mi personalidad. Volverme fuerte no era opción, así que poco a poco fui creando un caparazón para cubrirme de todo aquello que me podría causar dolor pero a la vez estaba ansiosa de poder ser esa niña sin miedo a sentir, a querer, a soltarle la rienda a sus emociones.

Cuando tú llegaste me fuiste desarmando poco a poco, fuiste derribando mis paradigmas, mis miedos y manías. Ahora quiero contarte más acerca de mí, quiero escribir para ti, para que puedas conocerme mejor, más de lo que ya lo haces.

A través de estos escritos descubrirás por qué digo qué mi nombre más que un nombre, es una definición de mi personalidad: Dulce Barrera.

 

 

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