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UNA DE TANTAS HARRISON

La observo con descaro. Veo su mirada, aquellos ojos verdes que he extrañado tanto. ¿Dónde ha estado? ¿Es verdad que se marchó a dar una vuelta al mundo? Eso es lo que me han dicho. Y lo creo. Porque es una Harrison, Victoria Harrison; la hija de un poderoso diplomático y de una diseñadora famosa.

Sus iris esmeraldas se posan en los míos avellanas. Ella no lo sabe, nunca lo ha sabido y tal vez jamás lo descubra; pero la verdad es que la quiero. La he querido siempre, y le he perdonado todo.

Victoria Harrison era una chica altanera, siempre lo fue. Acostumbraba a ser coqueta y presumida, y, como su nombre lo decía, nunca salía derrotada. Su astucia era impresionante, su exclusiva manera de manipular y la asombrosa capacidad de hipocresía que tenía. Pero aún con todo, yo la admiraba. Admiraba la seguridad de su voz, la manera en que se expresaba y la dulzura de sus palabras cuando estaba en total calma. Además, la manera en que defendía a sus verdaderos amigos era increíble.

Ahora dicen que ha cambiado. Que ya no es cómo era antes. Que después de que regresó de su viaje de un año, es menos arrogante. Incluso me han contado que se ha atrevido a aceptar un error. Y esa no es la Victoria que yo conozco; debo aceptar que me siento sorprendido. Ella siempre ha sido perfecta para mí, pero todos los demás la consideraban una víbora. Sin embargo, parece que todo el mundo está alabándola, no paran de hablar de ella, la describen como si fuese una filántropa generosa.

Así que la observo. Su mirada se ve más dulce, más inocente; esos iris verdosos ya no contemplan a los demás con soberbia, sino con una sonrisa que realmente parece sincera.

Ella es una de tantas Harrison. Conozco a sus primas, tan bellas como cautivadoras. Pero Victoria es única. una diva que parece santa. Entonces sus ojos se giran hacia mí. Y me sonríe. Por fin lo descubro. Es verdad. Ha cambiado, y lo que más me fascina de su transformación es que esta Harrison se ha dignado a dirigirme la mirada aunque sea por una vez.

 

UNA DE TANTAS HARRISON

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