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UNA CALLE OSCURA LLENA DE MIEDO Y DELINCUENCIA

ARGUMENTO

Lobo es un chico amante de la adrenalina pura, ha estado cerca del peligro en varias ocasiones, por fortuna siempre ha salido ileso. En una noche al salir de clases, iba caminando con sus amigos, cuando de repente fue víctima de la delincuencia a mano armada, como era común en él, se rio de la situación y la afronto con valentía y un poco de ignorancia pues ponía en riesgo la vida de sus amigos, pero sobre todo de él.

 

TRAMA

CLIMA: Hacía mucho frio aquella noche.

ALUMBRAMIENTO: Al final de la calle no se veía nada debido a la oscuridad total.

MIEDO: Los amigos de lobo hicieron presente el miedo al momento del asalto.

ADRENALINA: Lobo se defendió de la situación.

LLANTO: Los amigos de Lobo lloraban desconsoladamente.

DESPEDIDA: Todos se fueron en auto y Lobo decidió irse en camión puesto que se encontraba bien.

 

ESQUEMA RIGUROSO

CAMINO DE REGRESO A CASA: Lobo y sus amigos (5 hombres y 4 mujeres) caminaban por una calle aparentemente alumbrada. Hacía mucho frio. Iban bromeando como cada noche al salir de clases. La calle se encontraba totalmente vacía, parecía tenebrosa.

UNA CALLE SIN LUZ: Al llegar al final de la calle no había luz, fue ahí en donde fueron víctimas de la delincuencia. Los amigos de Lobo se mostraron aterrados al ver que estaban siendo apuntados con armas, mientras que él solo sentía una gran adrenalina y se trataba de defender.

EL FINAL DE AQUELLA NOCHE: Al salir de aquel callejón todos lloraban, todos a excepción de Lobo, unos hablaron a sus familias y los recogieron, mientras que Lobo decidió irse en camión, puesto que no había emociones encontradas en él.

 

 

 

Mis amigos se encuentran aterrados, algunos de ellos están pasmados y otros lloran, el susto ha sido mayor para ellos, mientras que yo, me encuentro tranquilo, todo ha terminado, tengo las manos heladas pero es por el coraje, es decir, cuando estoy preparado para pelear me falta la sangre en las manos y puedo golpear brutalmente a algo o alguien sin sentir dolor, y eso era justamente lo que acababa de pasar.

Como cada noche vamos caminando para tomar el camión de regreso a casa, somos adolecentes, todo el camino nos la pasamos bromeando o jugando con la primera botella que encontramos, esta suele ser nuestra rutina, misma que no se hace aburrida porque siempre hay algo nuevo que contar o con que bromear. Todo es diversión a lo largo de nuestro camino.

Me he separado un momento de todos mis amigos y he ido con Laura, la cual es una chava baja de estatura, de piel morena y con un carisma impresionante. El camino cada vez se hace más corto, vamos platicando sobre la escuela, repentinamente cambiamos el tema, ella me va contando que es una persona a la cual suelen asaltar mucho, he volteado al final de la calle y me he percatado que no hay luz, entre risas le he dicho que nos asaltaran. Me he regresado con mis amigos y ella se ha ido adelante con un Rocha, él es un chavo alto, delgado y muy carismático, va en su salón de ella, ambos estudian hospitalidad.

 

A lo lejos se escuchan gritos, alguien está pidiendo ayuda, todos mis amigos se encuentran pasmados, mientras que yo me he percatado de que Laura y Rocha no se encuentran cerca de nosotros, he emprendido una carrera rápida pero discreta, en ese momento me he encontrado a Laura, se encuentra asustada, me está pidiendo ayuda, Rocha está siendo despojado de sus pertenencias a mano armada, se encuentra tirado en el suelo. Detrás de mí se encuentran mis amigos, todos corremos de manera silenciosa para así poder ayudarlo, lamentablemente o estúpidamente Almaguer hizo un gran escándalo, mismo que ayudo a los ladrones a percatarse que los estábamos asechando.

Los ladrones iban a bordo de una moto verde limón, no tenía placas, ambos traían pistola, una nueve milímetros para ser exactos, eso lo sé porque mi familia siempre ha estado al borde de las armas, pues mi padre, mi padrino y mi tío son policías, mientras que otro tío mío estuvo en el ejército, los ladrones traían casco, mismo que no permitía que observara su rostro.

Cuando se percataron que los estábamos asechando, nos apuntaron con ambas armas, unos amigos levantaron las manos o se voltearon, mientras que los demás se quedaron pasmados, por mi parte, buena o malamente solté una sonrisa sínica, me acerque a ellos, y tome la pistola encasquillándola para que el disparo no saliera, solté varios golpes, pero aun así lograron huir, era yo peleando contra dos hombres armados, una escena prácticamente imposible en donde yo pudiera salir victorioso.

 

 

Solo escuchaba los gritos de mis amigos diciendo que parara, que me alejara de ahí, el llanto de las chicas era terrible. Cuando los ladrones lograron huir se acercaron a preguntarme como me encontraba, realmente estaba bien, así que les he dicho que fueran con Rocha y que se tranquilizaran. Continuamos nuestro camino, las chavas seguían llorando, mientras que los hombres estaban pasmados. Por mi mente corren cientos de ideas. Sigo sonriendo sínicamente.

Todos han decidido llamar a su familia, me he quedado ahí hasta que la última persona se vaya, me han dicho que me llevan a mi casa, pero decidí irme en el camión, me siento bien, no me ha pasado nada. He tomado el camión de regreso a casa, me preocupa la situación anímica de mis amigos, ellos no están acostumbrados a lidiar con situaciones como esta.

He llegado a mi casa, he comenzado a contarles todo a mi abuela y a mi madre, al principio me ha regañado, están preocupadas por mí, segundos después logran comprender que fue en defensa propia y me abrazan, me siento bien, pero el abrazo de ambas han hecho que las lágrimas inunden mis ojos, ha sido un abrazo muy sincero. Joder me ha llegado hasta el alma esta caricia.

 

-AxelM

Acerca del autor: Abraham Axel Martínez

Tengo 16 años, me encanta leer y escribir, también suelo ser muy bueno exponiendo o debatiendo sin importar el tema. Me encanta aprender cada día más.

AxelM

Tengo 16 años, me encanta leer y escribir, también suelo ser muy bueno exponiendo o debatiendo sin importar el tema. Me encanta aprender cada día más.

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