Ultimo Abrazo

No puedo creer lo bajo que eh caído, veo el abismo tan cerca que no tengo miedo, el mundo abajo esta tan ajeno a mi como yo de él. Ya no me importa que pueda pensar la gente que por casualidad me viera, como dije, ya no tengo miedo.

Ayer aposte a ti mi última carta, estaba tan feliz cuando te vi esa tarde que hasta se me paso por la mente ya no tener que hacer nada de esto, estabas tan igual a como te recordaba, con tus ojos cafés y aroma a paz.

Te conté lo mal que me sentía, intente describirte todo mi dolor para que puedas sentirlo tú también, pero como suele pasar con la gente, no notaste lo difícil que era para mí hacerlo, como con el pasar del tiempo me fui aislando cada vez más del mundo, como odiaba las discusiones de mis padres y el vacío de mis ser, deseoso de ese amor que nunca supieron brindarme y que nunca recibiría.

No sabias como consolarme, te limitaste a darme un abrazo y decirme que todo estaría bien y yo no tuve más opción que aferrarme a ese último abrazo, intentando memorizar tu aroma y la calidez de tu cuerpo, porque entendí que ni tu podías ayudarme.

Nos despedimos y yo intente estar bien por última vez, pero no me duro mucho.

Al llegar a casa encontré a mi madre en el piso llorando, mi padre había vuelto a golpearla, lo encontré en un rincón sumido en un silla dormido y con el arma homicida en una mano, un viejo bate con el que solía golpearme de niño, no pude contener mi furia y le di una patada, lo hice caer y despertar para después arrojarme a el y golpearlo. No sabes el asco que sentí cuando mi madre con gritos pedía  que me detuviera, termino por defenderlo.

Eso creo que fue la gota que derramo el vaso, nunca la entendí y creo que ella tampoco a mí, supongo que sabe que es lo mejor para ella, al igual que yo

Aquí arriba el viento sopla fuerte, el cielo esta gris y el sol empieza a meterse, UN perfecto día para morir si lo pienso; me llevo el recuerdo de tu imagen y el aroma de tu piel, que es lo único bueno que he tenido, ese último abrazo, que aunque no lo supieras, fue de despedida, no se si en el otro lado te recuerde, no sé si habrá algún otro lado, lo único de lo que estoy seguro es de ya no querer estar en este lado de la vida, lleno de miseria y dolor, añoro esa paz y tranquilidad que enuncia la muerte, ese sueño eterno

Cierro los ojos e intento recordar tu imagen y aroma que me empeñe en memorizar, los abro y te veo ahí abajo, estas llamándome lo veo; otra vez me invade esa felicidad de verte, estas tan hermosa que salto a tu encuentro sin pensarlo, con el anhelo de volverte a abrazar

pero esta vez para siempre.

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Dorian Roque
Author: Dorian Roque

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