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TÚ, MI VIDA

Amada mía:

En estos momentos estoy sin ti. Tu ausencia me abruma. No sé muy bien que harás o como estarás. Me siento triste y vacío, me haces falta. Te extraño.

Qué rápido pasa el tiempo. Ocho meses sin verte ni sentirte, meses de soledad. A mi parecer pasaron ya muchos años . Recuerdo el inicio de nuestra relación. Estuvo complicada. Superando pasados y comentarios ajenos que pretendían alejarnos.

Es realmente impresionante como la vida nos presenta momentos extraordinarios, a veces nos lleva hasta el límite del bien y del mal. Pero nos deja lecciones que ningún otro maestro podría igualar. Y en uno de esos momentos te conocí. No sabía nada de ti y de pronto me sorprendió el amor.

Apareciste en mi vida. Tan tímida tan sonriente y tan hermosa. Empecé a conocerte más y más.

Me atraías con esos ojitos bellos hipnotizadores, me perdía en tu dulzura, me enamoré de tu manera de ser como si tuvieras algún poder encantador. No sabía cómo conquistarte, sentía miedo de no ser correspondido. Te escribí una carta, al parecer te gustó.

Desde entonces se me daba mejor escribir que hablar. Afortunadamente después de unas cuantas palabras lindas y unos chistes malos, logré ganarme tu corazón, logré enamorarte. Cada momento junto a ti era mágico, un amor perfecto, te habías convertido en mi universo, mi todo.

Tú, mi vida…

La soledad me había dejado el alma vacía durante un largo tiempo, y tú lo llenaste en un instante con tu presencia, con tu encanto y tu actitud etérea.

Ha sido poco el tiempo que estuvimos juntos , pero me hiciste sentir muy feliz. Completamente nuevo. Pasamos muchos momentos maravillosos pero recuerdo uno en especial. Estábamos sobre tu cama recostados, yo sobre tu pecho, cuando de pronto cayeron lagrimas de mis ojos. Al principio no entendía que pasaba y me avergonzaba de que me vieras así. Pero me abrazaste fuertemente y me calmaste. Hoy entiendo que a través de esas lagrimas me había liberado de todo mal. Te abría mi corazón.

Existen relaciones enfermizas, obsesivos, controladores, donde los celos y las peleas son las que triunfan y no el amor. Lo nuestro no es una simple obsesión, al amarte aprendí a sentir calma , a amar mejor. Contigo me siento triunfador en todo lo que haga.

Nuestro amor es inmenso a pesar de la distancia. Estamos más unidos que nunca, y desde el fondo de mi corazón deseo que sea un amor puro, inmarcesible; un amor sempiterno.

Hasta pronto reina mía, Te amo…

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