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Traicionada

Legué del viaje cansada con mi hijo, estuvimos unos días fuera de casa visitando a mi
madre, lo primero que hicimos al entrar a casa fue dejar las maletas y buscar la cama, me
pareció extraño encontrar todo tan ordenado y limpio, el padre de mi hijo generalmente no
acostumbra ayudar en casa.
Estaba acomodando la cama cuando encontré un cabello negro y largo, lo que me trajo
recuerdos que el padre de mi hijo en una previa separación estuvo con una mujer con un
cabello así, empecé a sospechar lo peor, y revise el cuarto y la casa esperando encontrar
algo fuera de lugar, o que me indicaran que mis sospechas eran ciertas, pero no di con nada
más que la intuición femenina.
El padre de mi hijo llego tarde del trabajo como suele ser, y se sentó a jugar Xbox, yo
estaba acostada pero no podía dormir, así que me levante, me acerque hasta donde él estaba
junto al sofá, y pregunte de manera directa
– ¿Quién vino a la casa mientras no estuve?
– Nadie, ¿por qué?
– ¿Está seguro?
Jamás quitó la vista de la pantalla, me trataba con indiferencia pero se le notaba algo
nervioso, no hizo más que alzar los hombros en señal de “no sé de qué me habla”
– Es que encontré un cabello negro, lacio, y largo en la cama, y evidentemente mío no
es. – le dije-
Se quedó en silencio, quizá pensando en que me diría, mi cabello es rojo por lo tanto no hay
manera de inventar alguna historia, al poco rato
– Seguro es de su hermana –fue lo que respondió-
Esa respuesta me hizo arder en ira, ante la idea de que intentará mentirme y de una manera
tan tonta
– ¿Usted me quiere ver la cara de estúpida?, mi hermana no viene hace semanas
jamás va ser de mi hermana – le dije alterada-
– Di puede ser que este ahí hace mucho
– ¡La cama estaba tendida!, no hay posibilidad de que sea de mi hermana, usted metió
a alguien en esta casa no sé ¿por qué simplemente no me lo dice y ya?, si todavía le
gusta su ex novia por mí se puede largar con ella
Tenía demasiada cólera, no quería ser una histérica paranoica, y él no me daba respuestas,
se hacía el loco como si fueran ideas mías, y me fui al cuarto de nuevo, quería una prueba
más contundente algo que lo pusiera entre la espada y la pared y lo obligará aceptar la

verdad, no pude dormir en toda la noche, él se quedó dormido en el sofá, y aproveche en la
madrugada y tome su teléfono.
La decepción se apodero aún mas de mí, al mirar los mensajes, la conversación con su ex
novia, donde la invitaba a la casa, le decía que yó no estaría y que podía ir tranquila, él
quedo de recogerla en la parada, y el mensaje de despedida pasadas la 1am; esa fue mi
prueba, e inmediatamente no aguante el llanto, me sentía tan mal, de saber que la confianza
no existía, de que intentaba que las cosas marcharan bien por sacar una familia unida
adelante y en el instante que decidí ir a pasear, salir de casa unos días él me hubiese faltado
el respeto de nuestra casa, si hubiese sido yó él jamás me lo habría perdonado, no aguante
todos los sentimientos encontrados que tenía intente despertarlo del sofá y entre el llanto, la
ira, mis gritos que apenas podía hablar, era un caso perdido discutir pero al menos tenía la
prueba de que me había mentido, de que no soy una loca celosa que se estaba inventando
historias
– ¿Cómo puede ser?, o sea es que no entiendo el descaro de mentirme, de verme
como estúpida, ¿cómo puede faltarme el respeto de esa manera?
– ¿De qué me está hablando?, deje dormir
– ¡Que dormir ubíquese!, usted metió a esa vieja a mí casa, a mí cama, es que ni
siquiera pudo ir mínimo a pagar un motel, noooooo tuvo que meterla a la casa en mí
ausencia, si no me quiere ¿por qué no se larga de una vez?
No deje de gritarle en ningún momento, desahogue toda la ira que tenía, le dije eso y
mucho más, pero el simplemente se limitó a decir “No paso nada, es solo una amiga” no
respondió más que eso, no me dio la cara, se quedó boca abajo en el sillón y no dijo nada,
deseaba agarrarlo a golpes, quizá tirarlo por el balcón de la casa, o recoger todas mis cosas
e irme, pero era tarde, no tenía a dónde, no sé cómo mi hijo no despertó, y entre el llanto y
demás y el ver su cobardía, era un caso perdido, él no tenía el valor de aceptar las cosas, no
tenía como zafarse con una mentira esta vez, me encerré en el cuarto sabiendo que cuando
la luz del sol aclarará el día siguiente iba a tener que verlo en mi casa nuevamente, que va
pasar de nosotros?, ¿ya esto es el fin?, ¿qué le diría cuando por fin ya no tuviera como
ocultar su cara tras el sofá?, a la luz del día donde no le quedase escapatoria más que
enfrentarme, ¿seguiría mintiendo?, quién le va creer que no pasó nada, si fuese una simple
amiga me lo hubiese comentado, no lo hubiera ocultado, ni mucho menos mientras yo no
estaba en casa, solo tocaba esperar el amanecer.

Acerca del autor: Royleni Villegas

y si te digo que existen las chicas que aman no solamente los libros, si no también los vídeo juegos, las películas de superhéroes y la aventura, las que no le temen a la velocidad, pero disfrutan una noche de estrellas en el silencio de algún lugar lejano, me creerías?

Royleni Villegas Segura

y si te digo que existen las chicas que aman no solamente los libros, si no también los vídeo juegos, las películas de superhéroes y la aventura, las que no le temen a la velocidad, pero disfrutan una noche de estrellas en el silencio de algún lugar lejano, me creerías?

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