Sopa instantánea

Mi amor, qué otra cosa más podría decirte si ya todo en cuanto a mi estancia aquí en este espacio reducido lo sabes mejor que nadie. Pero reconozco que eres demasiado maternal, que te preocupa mi estabilidad física y emocional mientras duremos aislados en esta cuarentena. Lamento haberte dejado sola estos meses, pero daría lo que fuera por estar a tu lado para protegerte. Ten fe en que pronto esto se acabará y volveremos a estar juntos de nuevo, como antes. Jugar con tu cabello, escuchar música y cantar a capela con nuestra horrendas voces. Extraño hacer eso contigo.

Ya comenzó el toque de queda, y que no te sorprenda el silencio. Es casi aterrador, pero a su vez se siente una paz increíble. A lo lejos se oye la sirena de algún carro de patrullaje. Afuera está obscuro, es como si alguien cortó la electricidad en las calles. Pero aquí, en mi cuarto, hay suficiente luz para continuar escribiendo en esta mesa de madera pequeña, es cómodo, y más cuando tengo tu foto en frente de mí para recordarte.

Y que no te sorprenda también, el frío que hace, desde que salí de la ducha no he parado de tiritar y restregarme las manos como lo hacen los que viven en lugares nevados. Mis pies están helados, y mis manos a duras penas logran trazar las líneas de esta carta. Qué terrible situación. Iré a cerrar la ventana, hay demasiado viento que los papeles de mi mesa han salido volando por toda la habitación. Los juntaré después porque aquello ha levantado polvo. Mi detestable enemigo aparece. Creo que quiero estornudar, me pica la nariz. Aspiro profundamente y contengo el aire con el pecho inflado. Es mi técnica para no estornudar. Ya vez, pasó. Voy por mi bufanda verde, temo resfriarme, porque ya sabes, soy muy propenso a eso. Ya sé, ya sé. Es como si estuvieras aquí dándome órdenes. Está bien. Te amo. Como tú digas mi reina. Usaré el buzo deportivo que me compraste por el día del trabajador, aunque no me guste lo ancho que es, pero por su diseño, según tú: Calienta rapidito. Yo digo que me queda horrible. En fin, debo admitirlo, es cálido.

¿Qué si ya cené? el agua aún está calentando, apenas puedo oler el vaporcito que despide la olla, dentro de poco escucharemos el burbujeo del agua hirviendo cada vez más intenso. Por ahora el sonido es leve. Lo siento mi amor, sé que te molestará saber que estoy preparando sopa instantánea y que odias que coma eso. Pero es que soy muy impaciente y holgazán, no me agrada tener que esperar por más de media hora una comida. Ya luego, cuando nos veamos podrás regañarme a besos y mordiscos, ¿de acuerdo? pero por ahora, disfrutemos de este momento, tómate un descanso mientras yo, preparo la cena. Vuelvo en seguida.

con mucho amor, Luis.

mbrayeen18
Author: mbrayeen18

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Esta entrada tiene 2 comentarios

  1. romina

    no está la fusión de ambos textos.Se quedó sin el objetivo del reto 1

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