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Sinergía

Un buen amigo – PASADO

 

Aconteció hace cuatro años atrás, era la fiesta de fin de año, el clima que nos envolvía era jovial y divertido, cuando el reloj marcó la medianoche, después de los augurios y el brindis, me acerqué a mi mejor amiga Guendalina y la abracé, ella se conmovió y yo también. Durante el transcurso del año que había acabado, los momentos difíciles habían sido demasiados, fue un año terrible y el hecho de superarlo había sido en gran parte gracias al apoyo de Guendi; había estado allí en forma incondicional, me había alentado, hizo de todo para que saliese adelante con la frente en alto. Amigos con quienes reír hay demasiados, amigos con quienes llorar hay pocos; y ella es una esas personas. Después de aquel abrazo le dije casi sollozando: <<Gracias por todo>> ella asintió y al final reíamos y llorábamos al mismo tiempo. Fue un momento de sinergia total, llorábamos por la conmoción del momento y reíamos porque sabíamos que finalmente lo peor había pasado. Finalmente sentía que podía dar vuelta a la página y ella sabía que finalmente lo había logrado. Más adelante me confesaría que temía mucho por mí, tenía miedo de que las situaciones que me habían acontecido me empujasen a un callejón sin salida y que como muchos terminase por alejarme de todo y de todos, tratando de recomponer los pedazos que se habían roto, esa noche de fin de año, entendió que finalmente había vuelto a ser yo misma, y ella estaba feliz que fuese así.

 

Un mal amigo – PRESENTE

Es una cálida tarde verano, son las tres de la tarde, horario que por definición nunca sucede nada interesante. En el jardín, mi prima pequeña y yo jugamos con unas piezas de ajedrez, o al menos, es lo que intentamos hacer, mientras mi prima mayor y mis tías conversan amenamente mientras beben una limonada fría. De repente, noto una mujer que atraviesa el portón del jardín; es alta, cabello largo y negro, muy bien vestida y maquillada, resalta su blazer amarillo que se acopla a la perfección con el lápiz labial rojo. Mi prima mayor le sonríe y alegremente exclama con brazos extendidos <<Alba, querida amiga ¿cómo así nos visitas?>> Alba en cambio, arremete con fuerza contra ella como una fiera que ha sido apenas soltada de su jaula, empieza a arañarle toda la cara, mi prima mayor desconcertada trata de ponerse de pie, sin embargo, Alba empieza a jalarle el cabello, sin un aparente motivo, todo es un clima de confusión total, mis otros familiares las separan. Mi prima menor empieza a llorar, y yo me quedo petrificada ante la situación sin saber como reaccionar, empiezo a llorar yo también, después noto a Alba despeinada y con algunos rasguños en el rostro, se suelta de quien la detiene y con gran ímpetu exclama hacia todos los presentes << Para que se acuerden de mí>> Y sí, definitivamente. Me recordaré de ella para siempre, pues es la primera agresión física de la cual soy testigo.

Karen_OnTheRoad

"No se necesita un pasaporte cuando se pertenece a las naciones".

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