Reto correccion – Hijo mio

Hijo mío, hay cosas que no puedo obviar. Parte del viaje, es el final. Se faltan aún muchos años para que seas concebido, y algunos más para que recibas este regalo. Pero ya te amo con todo mi corazón y no quiero perder la oportunidad de que esta carta junto con mi alma y todo mi amor llegue a tus manos. La camándula que te entrega tu padre, mi hijo, es la mayor prueba de amor que te puedo dejar. La recibí de tus tatarabuelos el día de mi primera comunión. Como debes saberlo mis padres son muy devotos y desde muy pequeña me inculcaron la religión y el amor a Dios. Hoy en día son tiempos difíciles, todos estamos en cuarentena, talvez ya lo sabes, dentro de algunos años este lapso será historia para tu generación. Déjame decirte que en estos tiempos tan inciertos mi alivio es Dios, y esa pequeña camándula que recibes me acompaña. Sé que tus padres hacen bien en esta tarea, y de mi parte el amor a Dios no dejare de inculcarlo en los frutos del amor, mis hijos. 
Hijo mío, no conozco tu nombre ni tu rostro, pero te imagino como yo. En algo la genética nos debe unir, mírame en ti, déjame darte la mano a través de mis palabras y si no es así, mira a tu padre, a tu abuelo, o busca una foto mía, yo siempre estaré para ti. Abraza a tu padre de mi parte y vive… vive incansablemente. Ora por mí y por toda la familia, yo lo hare por ti, aun sin conocerte. 
Mi niño, talvez no sepas mucho de mí, pero el día de hoy, y desde hace algunos años me he comprometido a escribir. Si publico una novela será para que me conozcas. No solo tú, también tus hijos y los hijos de tus hijos. Sé que parece algo ambicioso, conoce ese lado de mí, sé que tú también lo tendrás. Vive mi niño. con amor, tu bisabuela, Sara.

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