Reto (9) Corrección – Un amor nacido en cuarentena

¿El amor tiene patrones a seguir? ¡No! No lo creo. Él siempre muestra un nuevo ritmo. A veces lento, otras muy rápido. Y cuando es verdadero, llega en momentos inesperados.

¿Quién diría que me llegaría ahora, cuando el mundo parece caer en pedazos?

Solo de pensar en lo justo que llegó, mi piel se enchina. La desolación, me había vencido. Lo estuve persiguiendo tanto, que ya no lo buscaba.

Estos días de mi vida aparentaban ser perfectos, pero eran tristes y monótonos. Despertar, cocinar y desayunar. Entrenar dos horas antes de ducharme. Pasar el día en casa. Probar una receta nueva en cada almuerzo. Trabajar en mis asignaciones por las tardes, hasta llegar la cena… Cocinar para mi solo. Algo nostálgico, pero un hecho abrazador si tuviera compañía. La soledad era mi amiga y también muy cruel. Pero entraste tú. Una de las tardes que solo brindaban melancolía. Donde el silencio me enloquecía y mi interior bruscamente sacudía.

Revisaba mis correos, entre ellos un preciado escrito. “¿Qué será de mi si no encuentro nunca a mi amor?”.

Mi móvil vibró con fuerza. Una sobrenatural. Así la percibí. No había en mi interés alguno por las redes sociales, pero justo en ese instante, estaba desesperado por saber qué había ocasionado tal vibración. Al ver que eras tú, entendí que había llegado el momento y, no me preguntes por qué, pero supe que era el amor tocando mi puerta.

La cuarentena pintaba volverme loco, sin embargo, no sabía que iba a ser de amor.

Cargaba con millones de dudas. Ya no creía. Y una vez más, el amor, me transformó en un punto neutro, dentro de lo relativo.

Es gracioso. Hoy, no noto la rutina. Estás en frente de todo y ya nada resulta mal. Cambiaste mi frecuencia. Lo malo ya no hace interferencia.

Sé bien que era alguien estando solo, pero contigo, aunque sea a distancia, soy mil veces mejor.

Saber de ti, me hace feliz. Me hace anhelar terminar cada día y empezar el otro con entusiasmo. Un día más, es uno menos para tenerte entre mis brazos. Por eso, aunque el mundo se caiga en pedazos, voy a vivir con alegría, porque tu amor le devolvió el sentido a mi vida.

¿Quién lo diría? Un corazón roto puede reconstruirse. Y no solo eso. Puede quedar mejor.

 

-Dhierich Jarwell

 

Dhierich Jarwell Valderrama Núñez
Author: Dhierich Jarwell Valderrama Núñez

Vive el hoy. Mañana no es vida.

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Dhierich Jarwell Valderrama Núñez

Vive el hoy. Mañana no es vida.

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