Reto 8. Demasiado bueno.

   Cristóbal, amigo, hermano, has sido un mentor para mí desde que te conocí en la iglesia. Eres de las personas más amables, atentas y serviciales que me he topado en mi vida. Y siempre llevas una energía optimista a donde quieras que vas y sin importar la situación.

   Siempre has estado pendiente de mí, a veces incluso más que mi propia familia. Eres aquel que me habla cada semana solo para preguntar cómo estoy y cómo me fue durante esos días. Jamás me he visto una lealtad y hermandad tan grande en alguien como las que veo en ti. Y ese es exactamente el problema.

   No soy un ser precisamente social, disfruto la soledad hasta cierto punto, estoy muy apegado a tener mi propio espacio. Aprecio tu interés y preocupación por mí, pero a menudo siento que eres “demasiado bueno conmigo”. Pareciera que es obligatorio informarte cómo me siento, qué hago y cómo estoy. Muchas veces ni siquiera me permites sentirte mal, porque es tanta tu obsesión con querer alegrar a los demás que no nos permites sentir dolor. Somos humanos, es necesario sentirlo de vez en cuando.

   La buena noticia es que no te pido mucho, no es fácil, pero es sencillo. Afloja el nudo, suelta la soga, deja de apretar tanto. Un poco de libertad nos vendría bien a ambos. Por mi parte me permitirías “respirar mejor” y en tu caso sería una preocupación menos. No busco ofender, menos hacerte sentir mal. Solo quiero recuperar algo de espacio personal.

   Estoy seguro que podremos trabajar en ello y llegar a un punto en el que ambos estemos mejor y más cómodos. Podremos seguir siendo nosotros mismos, pero como dicen en la radio, con una sana distancia. Te mando un abrazo.

Omar Araujo

oaeska
Author: oaeska

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Esta entrada tiene un comentario

  1. romina

    Realmente no queda claro el por qué es un antagonista. En cuanto a la redacción muy bien.

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