Reto 8 – Antagonistas creíbles – Cristina…

Cristina,

voy a ser en extremo sincera contigo: desde que éramos niñas, he reconocido el gran valor y fuerza de voluntad que tienes para hacer todo lo que te propones. Te enfrentas a la vida sin importar lo que pueda pasar después y enfocándote en el problema. La inteligencia que posees puedo compararla solamente con tu práctica personalidad. No temes a decir lo que piensas y representas para mí esa figura de voz fuerte, defensora de sus ideas y que posee una gran fuerza de carácter casi como un don.

Pero, así como has sido esa figura de fuerza y audacia, también has permitido que estas virtudes se transformen en dejes de temperamento, dejando que la dulzura de tu voz sea poseída por el orgullo y la crudeza. Sin darte cuenta, esa fiereza la diriges sin dirección, nublando por completo tu juicio y perspectiva.

Y te escribo esto porque he sido objeto de ese temperamento tan puro como un volcán. Han sido repetidas las veces en que tu desdén me ha quebrado, al punto de resultar incómodo estar en la misma habitación. Eres mi hermana y te admiro, sí, pero es tiempo de ser claras y objetivas: siento que mi personalidad y forma de ver el mundo resultan una molestia para ti y lo puedo percibir por el sabor tan ácido de tus palabras que me lastiman y carcomen cuando elevas el tono de tu voz, en especial cuando lanzas esas críticas que bajo tu juicio son absolutas. No es saludable ni justo que me juzgues, me coacciones y señales mis puntos débiles con el afán de según tu criterio, “mejorar mi forma de ser”. No tienes la razón absoluta y la prueba de ello son las lágrimas en mi rostro cuando recuerdo tus palabras una y otra vez.

Espero que comprendas el dolor que produce el otro lado de tu carácter. Lo sé porque yo solía ser como tú y evolucioné a mi propio ritmo para dejar atrás esos rastros de soberbia en mis palabras. Lo único que se me ocurre para cambiar esta situación, es pedirte algo con toda la dulzura que tengo como tu hermana menor, y es: que empieces a conocerme, a escucharme, aunque a veces yo te parezca extraña y comprender que yo tengo mi propia visión de la vida; mi único deseo y fe es un alto a estas afrentas innecesarias que nunca esperé recibir de ti.

Dejemos atrás todo esto. Las palabras Cristina, son poderosas y llenas de energía, sé que lo entiendes. Te he visto dirigir las palabras más amorosas y llenas de calidez a tus hijas. ¿Crees que también puedas brindar algunas a la única hermana que tienes?

Adriana.

adri18bg
Author: adri18bg

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Esta entrada tiene 4 comentarios

  1. kayuri.books

    Me fascina la manera en la que has abordado el tema de su temperamento, de manera sutil logras transmitir todo lo que sus palabras han provocado en ti. Me parece que es una carta dulce y clara, sin dejar de ser potente. Te mando un abrazo querida Adriana ❤

    1. adri18bg

      Puede ser difícil, pero resulta al mismo tiempo uno de los privilegios más hermosos. Si eres hermano menor, aprendes de tus hermanos mayores, y si eres hermano mayor, los aprendizajes son aún más grandes. Cada uno de nosotros es un mundo profundo con una forma distinta de ver la vida. Gracias por leer mi texto, espero que en estos tiempos tan difíciles, estés muy bien 😀

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