Reto #7: Una fiesta con amigos.

Faltaban tres horas para que la fiesta comenzara. Mis amigos habían planeado una semana antes, una reunión para celebrar que se terminaba otro año escolar. No lo entendía, aún faltaba el último examen, el más importante, pero su entusiasmo era contagioso, todo el salón asistiría.

A mí me resultaba difícil ceder a la propuesta. Nunca me había saltado mi hora de estudiar para asistir a una fiesta. Mucho menos en el momento que estaba a finales de curso, y por lo tanto, mi calificación dependía que estudiara de nuevo. En realidad, ya había repasado mis apuntes por décima vez, pero algo dentro de mí me decía que no estaba preparado. Sentía nervios. Tal vez para el último momento, cuando tuviera el examen en mi pupitre, mi mente me traicionara y revolviera las fórmulas. No lo podía permitir. Era mi peor miedo.

Para ese momento, antes de elegir que no iría, me lo pensé un poco más. Tal vez si no pasaba demasiado tiempo ahí, alcanzaba a regresar temprano a casa para repasar. Aunque, a decir verdad, ya tenía mi día planeado. Meter una actividad imprevista a la agenda recorrería mis planes, la presión sería mayor.

Por un instante lo entendí. Ya estaba decidido, hasta el momento que recordé que estaba vivo. No asistir a la fiesta iría contra mis convicciones. Disfrutar de la vida podría ser más sencillo, si por una vez, lo hacía rodeado de mis amigos. Y lo hice. No me preparé tanto. Me cambié los jeans, elegí una playera diferente y me dirigí a la ubicación y ahí estaban; mis amigos. Bailé, canté y reí. No había mejor manera de disfrutar mi presente.  

De Julio César Jaime Acosta

julycesar1999
Author: julycesar1999

0

Esta entrada tiene un comentario

  1. romina

    Muy bien. A la anécdota le falta un poco más de fuerza para atrapar al lector, pero la técnica bien llevada.

Deja una respuesta

once + diez =