Reto 7 Te Amo Papi

Es un día especial mi padre y yo hemos decidido después de mucho tiempo celebrar su cumpleaños. Así que he ido a comprar un pastel y dos botellas de vino, seremos solos nosotros dos.

Ha pasado bastante tiempo desde que compartimos juntos algún momento especial, la copa de vino en su mano refleja su rostro, no me había dado cuenta de que ya empezaban a notarse las arrugas en su frente, sus manos se ven cansadas por el trabajo, hace tiempo que no ponía atención a estos detalles, es que lo único que veía era aquel hombre machista, al cual no le gustaba que leyera mis amados libros y que decía “las mujeres no deben estudiar, necesitan aprender hacer esposas y madres”.

Me sorprendió que tomara mi mano, me saco de mis pensamientos, notó que su mirada es triste, una lagrima corre por su mejilla porque he retirado mi mano, pero es difícil no pensar en que nunca ha sido un padre amoroso, nunca ha tenido estos gestos y bueno no sé cómo reaccionar, yo también quiero llorar, me sudan las manos y mi corazón está palpitando de angustia; quisiera abrazarlo decirle cuanta falta me hace, para tomar una copa de vino o ver una película con él. Cuanto extraño ser la pequeña niña de la que estaba tan orgulloso. Pero la tristeza que refleja su mirada es más grande que las heridas que yo pueda tener en mi corazón.

Decido tomar su mano es más frágil de lo que esperaba, siento ese calor que transmite su piel, como su mano tiembla de miedo y es que tal vez está más asustado de lo que estoy yo por su ración. Quizás piense que simplemente decidí alejarme y no luche por ser su hija, debí comprenderlo y tratar de enseñarle que estaba equivocado, que yo podía lograr más de lo que él pensaba, vivimos en otro tiempo, el mundo no es igual al de su juventud. Deje que mi orgullo me alejará y con el tiempo me perdí los años de vejez de mi padre, no sé cuánto tiempo le queda, cuantos cumpleaños más podremos celebrar juntos.

Ahora aquella imagen de hombre machista, parece haber sido remplazada por las arrugas, por la tristeza, el miedo y la soledad, sus ojos buscan un consuelo en los míos; una mirada que le devuelva la tranquilidad a su vida, en mi rostro se dibuja una sonrisa, mis ojos reflejan orgullo aunque de mi boca no salgan palabras, sé que he logrado cambiar lo que ambos pensamos.

Lo tomo en mis brazos para que sienta que esa guerra acabado, ahora disfrutaremos de cada momento que nos hemos perdido.

Jenn Rojas.

jjferyaz
Author: jjferyaz

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Esta entrada tiene un comentario

  1. romina

    EN el vivo de hoy explicamos en detalle el tema de la voz interior y anécdota. La redacción muy bien.

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