Reto #7. MI SUEÑO RECHAZADO

                  MI SUEÑO RECHAZADO

Hoy amanecí taciturna. El canto del ruiseñor en mi ventana, alimenta mis ganas de quedarme en la cama. A mi mente viene el recuerdo de un día como hoy, hace ya 20 años… Era un 8 de abril, ya casi olvidado… En una calurosa mañana, empapada por el trajinar del día. Me disponía a darme un refrescante baño, cuando escuché el ring ring de mi teléfono inhalámbrico. Tomé el auricular y no era una llamada cualquiera, era una muy especial. Me eligieron para participar, como cantante de un grupo musical, representado a Panamá en Europa. La gira duraría un año, y de ser posible, sería extendida. Mi respuesta fue, que me dieran una semana para analizar y decidirme.  Estuvieron de acuerdo.

Los días transcurrieron, y con ellos mi disyuntiva. Mi mente buscaba poner orden a mis prioridades… 

Dios, y ahora, ¿qué hago?  Esto no le pasa a todo el mundo. Soy privilegiada. Pero… ¿Con quién dejo a mis hijos? Tengo una familia grande, somos muchos hermanos, pero cada uno tiene sus propios líos. Tampoco el padre de mis hijos me apoyaría en una empresa como ésta. Y ni pensarlo; con él jamás los dejaría. Por otro lado, me preocupa el estado emocional en que se encuentran, ya que hace poco más de 1 año, que él se fue de casa. La herida supura,  duele mucho todavía. 

Me inquieta quién podrá guiarlos con amor, abrazarlos cuando se sientan solos, quién les leerá su cuento y quién orará con ellos antes de dormir. Quién les cantará y bailará a diario, para cultivares el optimismo, quién les hará su dieta para que no recaigan en sus crisis asmáticas… yo sé que sólo el amor de madre puede con todo esto… Por otro lado están mis sueños de viajar a otro continente y ofrecer mis talentos. Dios mío, ¿qué hago?… He esperado tanto este momento. Ser cantante reconocida. Viajar a otros lugares, como embajadora de la música y el talento panameño… me siento hundida en un camino bifurcado.  Pero tranquila… llorando no resolveré nada. Doblando rodillas encontraré la respuesta a mi indecisión… 

Al pasar la semana, llegó el día asignado para dar mi respuesta. 

Señor Ayala, le agradezco mucho su reconocimiento hacia mí. Su invitación me honra, me hace una gran distinción. Dios sabe que siempre anhelé este momento. Pero estoy convencida, ya tomé mi decisión. 

No quiero ser para mis hijos, una madre ausente. Mi alegría está en ver sus rostros cada día. Aunque, si aceptara, mis sueños los cumpliría y el ingreso económico sería mejor;  aún con eso, no recibirían mi amor a diario. Ellos están pequeños.  Dolidos por las circunstancias hogareñas vividas. Me quedo en Panamá. Mi lugar está aquí, cuidaré el corazón de mis niños. Son ellos mi mayor alegría y responsabilidad. No es mi hora, no soy prioridad. Esta vez la vida me jugó una gran partida, pero no hay vuelta atrás, mi decisión está tomada.  

Ya vendrán otras oportunidades para mí. En esta ocasión, el amor me ayudó a decidir… 

                                            Arianys Núñez 

arianysdelc
Author: arianysdelc

4

Esta entrada tiene 3 comentarios

  1. angiequimis

    Sentí la tensión de la situación que viviste. Mi madre también ha decidido muchas veces por nosotros, sus hijos.

  2. romina

    Las primeras dos líneas son innecesarias. Luego va muy bien en ritmo. El cierre falta algo en la redacción. Saltas de “Dar mi respuesta” a “Señor Ayala”.

Deja una respuesta

cinco × 2 =