RETO 7: ATRIBUTOS REALES “Amargo desquite”

Iba de camino a casa y la sangre me hervía, no paraba de pensar en las mentiras y la forma tan hiriente en que mi novio me habló aquel día, lastimándome con sus acciones y sin ofrecer ni una sola disculpa y por si fuera poco debía disfrazar mi enojo por que en casa teníamos visita.
No soy bueno fingiendo así que él me notó distinto y me preguntó que sucedía pero no quise hablarle del tema.
Para animarme un poco, me contó algunas historias graciosas de su vida y chistes, con su grata compañía logró hacerme sonreír y dejé de lado la furia.
Él y yo congeniábamos muy bien y compartíamos algunos gustos, recuerdo que en una de sus visitas no quería despegarse de mi lado, procuraba apurarse para ir conmigo al trabajo, realizaba labores próximo a mí y siempre prefería regresar conmigo a casa.
Cuando me acompañaba al gimnasio me confiaba sus vivencias y pedía mis opiniones o consejos, en ocasiones me comentaba admirado que mi aspecto físico iba mejorando y que él se esforzaba para lograr los cambios que veía en mi, parecía interesado en seguir mi ejemplo.
Durante el trabajo solía acercarse sonriente a enseñarme imágenes graciosas o conversaciones de sus chats, algunas veces cuando me concentraba en alguna actividad se aproximaba cauteloso para pasar desapercibido y picarme las costillas o intentar asustarme, me parecía divertido y seguía sus juegos.
Notaba que él confiaba y se acercaba más a mí, pero con el aumento de confianza también incrementó el tono de bromas, le dije que prefería ya no seguir con los juegos. Detuve mis llevaderas y por un par de días también él.
Cuando reincidió se lo dije a mi novio, lo regañó y estuvo molesto un par de días hasta aquel día en el que llegué a casa con la sangre hirviendo.
Me contaba sus historias y mi enojo se desvanecía, me invitó a jugar en su celular y nos pasamos al cuarto en donde él dormía, me explicó como jugar aquel juego de carreras y nos turnábamos para hacerlo, durante el juego seguíamos platicando se acercó un poco a mi y comenzó a mover sus pies de arriba a abajo para juguetear con los míos.
Giró su cuerpo y mirándome a los ojos fijamente, apartó el celular de mis manos, acercándose rozó su pierna con la mía y con su mano mi antebrazo. Me paralicé y pensando en mi novio, justo lo que sucedía se lo merecía por mentiroso y herirme. Su hermano trataba de envolverme clavando su mirada en mis ojos, se me erizó la piel y mi cuerpo cedía ante su seducción. En mi mente transcurrieron incontables pensamientos y aunque solo pasaron unos segundos, su hermano se postraba sobre mi, lo miré decisivo y envolví con mis manos sus muñecas, lo aparte diciéndole que se detuviera y que eso estaba mal, que su hermano no se lo merecía.
Salí de la habitación pensando en el dolor que pude causar, imaginé como se hubiera sentido mi novio de cometer tal acto como venganza. Al negarme no solo le evite dolor, sino que elegí no traicionarlo y tampoco traicionarme.

                                                                                       Moises Benav

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Author: zeltic24mh

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Esta entrada tiene 2 comentarios

    1. zeltic24mh

      Gracias Katia por leerme, en ocasiones uno se ve envuelto en situaciones embarazosas o no deseadas y estoy en pro de la monogamia y la fidelidad ¡sobre todo el respeto! Saludos.

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