Reto 7. Atributos reales: ¿Alexa o papá?

Los muchachos de octavo semestre habían organizado una fiesta de disfraces; prometían que sería inolvidable, algo digno de recordar. Cuando fui invitado, no pude evitar esbozar una sonrisa picarona al imaginar que Alexa, la chica más guapa de la Normal, la mujer de mis sueños; de quien me enamoré a primera vista, asistiría. Me dije: “¡Es la oportunidad que esperaba! Esta noche, me acercaré a ella y le pediré que baile conmigo”. Pero mi rictus de alegría se convirtió en un mohín de frustración cuando uno de los maestros pidió un ensayo de quince hojas para el día siguiente.

¡No era posible! ¡No me podía pasar eso!

Entré a la discusión interna de si ir a divertirme y a buscar una oportunidad con la chica que me robaba los suspiros, o quedarme en casa a redactar ideas y organizar citas textuales. Sentí que el tiempo volaba, y que debía elegir una opción deprisa.

–Emmanuel, ¿vas a ir? Para que pase por ti –inquirió Bernardo, mi mejor amigo–. Dime, para planear más o menos cuánto le pongo de gasolina al coche.

Las manos me sudaban. Comencé, inconscientemente, a juguetear con mi lapicero y chasqué la lengua. De pronto, recordé las palabras que cada fin de semana me decía mamá: “Tu padre trabaja muy duro para poder pagar tu estudio. Sea lo que sea, haya hecho lo que haya hecho, debes valorar su esfuerzo… A veces se queja de que le duele la espalda. Correspóndele, al menos, trayéndole buenas calificaciones. Quiere que seas un gran maestro”. Tomé una decisión.

–No –musité sin mirarlo a los ojos.

–¡No mames! –masculló–. ¿Por qué? ¡Va a ir toda la Normal!

–Tengo que hacer la tarea –tragué saliva–.  Además, cuenta bastante para la calificación final.

–Pues va, como quieras. Sale –finiquitó y se marchó.

¡El pecho me ardía! Las ansias de querer corregir mi elección casi me traicionaban, pero, la imagen de papá reparando tarimas bajo el sol ardiente, ablandó mi corazón.

Horas después, me contaron que el evento fue un éxito y que Alexa estuvo con sus amigas. Sin embargo, entregué mi trabajo y pude abrazar a mis familiares sin el remordimiento de haberles fallado.

Emmanuel Reyes Pérez
Author: Emmanuel Reyes Pérez

Escritor por amor

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Emmanuel Reyes Pérez

Escritor por amor

Esta entrada tiene 2 comentarios

  1. romina

    La herramienta de la voz interior no la estás usando.

  2. ¡¡Hola Emma!! Disfruté al leer tu anécdota, sin embargo a los dos nos ha ocurrido lo mismo en el Reto 7; nos hemos convertido en narradores en lugar de utilizar nuestra voz interna XD.
    P.D. Espero que se te presentara después una nueva oportunidad de bailar con Alexa,
    ¡¡Abrazos desde casa!!

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