RETO 7

Había estado esperando este momento, lo imagina miles de veces antes dormir. El día en que mi madre volviera a mí; estábamos frente a frente, con los sentimientos a flor de piel, creía poder escuchar nuestros corazones al unísono en la habitación, sin embargo, no estaba feliz, ni triste o furiosa, me sentía vacía, un vacío que había ocultado por años, engañándome a mí misma de que todo era culpa de ella, cuando mi único problema era yo, yo y mi orgullo prepotente.

Desde que era niña mama tuvo problemas con la bebida, la perdida de mi padre la había dejado destrozada, no teníamos mas familia, éramos mi madre, mi hermana y yo contra la adversidad, pero al parecer eso no le bastó a mi madre; se alcoholizaba diariamente para olvidar, para no sentir el dolor, en cambio nos dejo cargar con el a mi hermana y a mí.

El rasguño se convirtió en grieta y me fue imposible rellenar el vacío. Ahora tenía frente a mi la escena que le exigí a los Dioses con tanto desespero durante años, mi madre con lágrimas en los ojos, el arrepentimiento en su expresión y no sabia que hacer, estaba congelada en mi lugar, luchando contra mis sentimientos, debería odiarla, expresarle en cara el dolor que nos causo y su irresponsabilidad de madre, pero nada de eso salía de mis labios, más que sentimientos de despreció había algo que me decía que la abrazara, que la abrazara y no la dejara ir nunca más, algo en mi quería borrar el pasado, pensar en que esta guerra ya no valía la pena, nadie podría salir sin heridas a menos que me rindiera a los sentimientos del perdón.

Nubes de tormenta se cernían sobre la ciudad, el claro estruendo de un rayo me hizo regresar en sí, mi madre no se había percatado del pequeño viaje que hice entre mis pensamientos, se encontraba con su rostro cubierto por las palmas de sus manos, sus sollozos eran leves, pero cualquiera que estuviera cerca podría sentirme la pesadez de su pena.

Me dolía el corazón por las lagrimas que dejaba correr la mujer frente a mí, estaba triste y avergonzada, al igual que yo, entonces fue ahí en donde sentí una conexión, un puente de arrepentimientos hecho con amor, que atravesaba un río de adversidades creadas por mí.

No ahora, ni dentro de un mes, pero sí algún día podre sanar las heridas que dejo el pasado y podré ver a mi madre con el mismo afecto con el que la llegue a verla de niña, por ahora solo quiero tener un nuevo comienzo con ella.

Todos somos productos del pasado, pero no debemos ser prisioneros de él.

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danyela61
Author: danyela61

Esta entrada tiene un comentario

  1. romina

    en el vivo del miércoles definimos el tema de anécdota

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