Reto #7

Sujeté con fuerza el estuche de mi violín tratando de calmar el acelerado pulso de mi corazón, no era para menos, escuchar la indignada pregunta: “¡¿Qué quieres de mí?!” de la persona a quien de verdad amas, te puede desarmar. Durante varios días intenté hablar con ella, su forma de comportarse conmigo tuvo un cambio radical muy negativo y al menos buscaba una explicación pero empezó a evitarme así que olvidando un poco en ir temprano a casa decidí esperarla toda la tarde y al fin cuando había terminado sus clases de música pude encontrarla. Me recibió con el semblante desganado hasta acuchillarme con una dolorosa pregunta haciéndome sentir como un acosador a punto de hacerle daño.

Nos mirábamos directo a los ojos sin decir nada mientras el helado viento nocturno recorría nuestro perímetro. Se llevó una mano a su cabello y dio la vuelta para seguir su camino después de todo el conservatorio estaba a punto de cerrar. Seguí sus pasos pero al instante me arrepentí cuando se encontró con un joven en la salida, se saludaron de forma cariñosa y sujetándose de su brazo empezaron a avanzar. Me congelé sintiendo como el remolino de emociones y sentimientos empezaba a quemarme. Mi sensatez quiso tomar la decisión más lógica pero mi corazón aún con la esperanza de encontrar alguna respuesta tomó los hilos de mi cuerpo llevándome a seguirlos.

La calle que transitaba no sabía dónde me llevaría y era irónico ya que la había recorrido miles de veces pero esa noche todo parecía nuevo para mí. Los veía de lejos, conversaban y reían, eran escenas tan similares a las que yo había vivido tiempo atrás con aquella que me había herido… empecé a confundirme demasiado, quería alcanzarla o al menos decirle que se detuviera pero también quería tomar otra vía y desaparecer para siempre de su vida. Insistir y a la vez renunciar. Elegir el camino era difícil, mi mente era un embrollo.

Con la poca fuerza y valentía que me quedaba, detuve el paso mientras se alejaban. Seguí hilvanando miles de ideas listas para ejecutarlas pero me quedé ahí, inmóvil hasta que se perdieron de vista. Luego de varios minutos tomando un camino distinto, inicié despacio mi marcha con la mirada en el suelo para llegar a la estación de autobuses, solo quería ir a casa, estaba cansado y muy desconcertado si había tomado la decisión correcta y si afectaría significativamente el curso de mi vida.

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Author: stevenmacas27

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