RETO 6: PASADO SIGNIFICATIVO “Una mancha oscura”

Y ahora Miguel que me conoces mejor, te diré que soy meticuloso y desconfiado, aunque no siempre fue así, te mostraré pedazos míos que se quebraron y endurecieron, enfriaron y convirtieron mi alma.
Aún recuerdo los brincos que di de alegría aquel día en el que me ascendieron, había trabajado un par de años por ello y ese regalo llegó un veintinueve de noviembre, justo el día de mi cumpleaños.
La empresa tenía altas expectativas de mí por mi experiencia y por el equipo que construí. Transcurrieron un par de meses y ya se notaba nuestro trabajo, obteniendo buenos resultados en evaluaciones, innovando y poniendo orden.
Otro mes llegaba y solo me quedaba un asunto pendiente, la bodega aunque se veía más espaciosa, ordenada y limpia, tenía una puerta inhabilitada que obstruía el proceso de recepción de mercancías. Un mes atrás le solicité a mi superior por dicha reparación, no la atendió y pregunté si yo podía arreglarlo. Accedió y lo hice.
Durante las semanas se notó que el proceso funcionaba más fluido, pero algunos integrantes de mi equipo me notaban distraído, mis padres cabizbajo y mi novio me sentía fuera de este planeta en cada conversación.
Al pasar las semanas no quería salir con mis amigos, comía menos de lo acostumbrado y mis seres queridos notaban en mi rostro la ausencia de alegría, todo a mi alrededor se manchaba de oscuridad.
Me presentaba al trabajo solo para realizar lo indispensable, mi equipo pensaba por mis visitas fugaces que no quería verlos porque estaba molesto con ellos, pero querido confidente te confieso que no fue por eso.
No dejaba de repetirme que la mejor opción era abandonarlo todo, en las noches no descansaba y durante el día me martirizaba prestando intensa atención a cada cosa que sucedía a mi alrededor, me sentía prisionero en una cárcel de cristal y vulnerable, tanto que no valía la pena vivir con esa preocupación.
Durante semanas todo ese asunto daba muchas vueltas en mis pensamientos y lastimé con mis acciones incomprendidas a los que me rodeaban, quería desaparecer sin dejar rastro.
Decidí renunciar para aligerar la carga, se negaron porque mis resultados ya no óptimos, se mantenían buenos.
Peleé durante meses aunque nadie entendía el porque de mis comportamientos y acciones, y querido confidente sé que tampoco tú entiendes, pero te lo explicaré, aún recuerdo bien esos días.
Al no encontrar la puerta de salida en mi renuncia, recurrí a dirigirme al “Departamento de Recursos Humanos”. Sentados en una sala la jefa de R.H., la gerente, mi superior y yo, me pedían explicación coherente de mis decisiones, no se las dije claramente hasta ese día.
Y con nudos en la garganta, hablando sin coherencia, poco claro y con la voz quebrada se los expliqué:
Era de noche y laboraba en el turno de noche días después de habilitar la puerta en bodega, un señor con suéter deambulaba por los pasillos, lo miraba con cuidado ya que parecía que quería robarse algo porque mantenía sus manos dentro de las bolsas del suéter, se acercó decidido y me invadió con preguntas sobre quien era mi jefe, porque se habilitó la puerta en bodega y más, no le dije mucho y le oculté que yo era el jefe.
Lo último que me dijo fue que sabía quien soy, donde vivo, la hora que llego y me voy, me dejó perplejo y con voz fuerte y dejándome entre ver desde su suéter el arma que empuñaba enfatizó que sabía que yo habilité la maldita puerta, puerta que debía cerrar si valoraba mi vida. Abandonó el lugar y me paralicé.
En la sala lloré y sollocé sin poder detenerme, ni ellos se contuvieron al comprender por fin lo que me sucedió.
Y ahora te digo que sí, viví muchos días de tristeza y angustia que me volvieron frío y crudo. Te aseguro que luché, desahogué mis penas y entendí que la comprensión que me brindó mi novio me fortaleció, logrando así superar mis temores y desconfianzas, demostrándome que puedo ser cálido y confiar, confiar como la hacía ayer.
                                                                                                 Moises Benav

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Author: zeltic24mh

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Esta entrada tiene 2 comentarios

  1. romina

    Recuerda, como mencionamos en el vivo de ayer, el lector no sabe lo que no le cuentas… no des por hecho.

    1. zeltic24mh

      Gracias Romi, ya lo corregí y agregué lo que pensé que faltaba.

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