RETO #6 PASADO SIGNIFICATIVO – LA MUJER MÁS HERMOSA DE LA CUADRA

Querida Mila:

Hoy voy a caer un poquito en la vanidad y el narcisismo. Y no me importa si les desagrada a muchos.

Estoy frente a un espejo de cuerpo entero, me acabo de rociar el perfume que tanto me gusta; esencia de orquídea blanca y vainilla. Tengo los labios color vino, una blusa de chalís roja y unos tacones que me fascinan. Soy la mujer más hermosa de esta cuadra.

Pero hace años yo mendigaba amor. Es increíble ¿verdad? Me miraba al espejo y odiaba las escasas manchas de mi rostro, el color de mis ojos. Llegué al punto de rogar a mi novio que no me dejara. Sí. Como lo lees.

Me daba pánico quitarme la casaca en público con la calor quemándome por dentro, vestía siempre ropas holgadas y envidiaba tanto el talento de poder bailar cualquier ritmo a mis compañeras de la universidad. Cuando mi novio se quedaba mirando a las chicas que jugaban fútbol, me reprochaba por no dominar ningún deporte; hasta el punto de odiarme a mí misma.

No voy a negar que gracias a él en algún momento llegué a quererme un poquito, los primeros meses de noviazgo me hacía sentir digna de amor, de detalles, de una rosa. Eran infaltables las buenas noches y los buenos días. Así pasaron los meses de ensueño y llegaron los días oscuros.

Él me engañaba, me mentía, había perdido todo tacto conmigo, le aborrecía. Muchas veces sentí el corazón hecho añicos al ver que sus manos tomaban los de otra mujer, en mi presencia. La miseria de rogarle arrodillada de que no me terminará y que me dejara recuperar su amor; me consumía lentamente. Hubo noches en que se iba dejándome en un mar de llantos sin importarle cuánto dolor me causaba. Solía escribirle poemas y textos del cuán puro y sincero era mi amor. Y los ignoraba.

Hubo madrugadas eternas donde le marcaba a su teléfono sin respuesta alguna, cuidaba de cada palabra y actitud mía para que no lo molestara. 

Hasta que un día me presentaron un negocio virtual; empecé a capacitarme en las finanzas y emocionalmente. Comencé a rodearme de personas positivas, a ganar dinero. Me compré ropas que antes moría por tenerlos, el tiempo que le dedicaba a él ya no existía, cada día me importaba menos lo que hacía o deje de hacer. Nos veíamos poco, me llovían pretendientes así que termine con la relación y por supuesto él no quiso.

Hoy cada vez que miro al espejo; me enamoro perdidamente de la mujer que estaba ahí parada. Me pongo a mi primero antes que a nadie, me mimo en todo, no me importa agradar a todo el mundo, aprecio las amistades que me aportan y disfruto del día a día. 

Ya me tengo que ir amiga. La hora me gana, hoy voy a presentar el negocio a personas nuevas e interesadas. Ah Casi olvido mi chall. Debo confesarte que me siento más hermosa que nunca. 

 

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