Reto 6 – Pasado Significativo – Carta a guadalupesouza2008

Mi estimada Fátima,

en estos momentos siento una nostalgia profunda ¿sabes?, por primera vez en muchísimo tiempo, pensé en mí. Dejé la laptop en la mesa y me senté a disfrutar del sonido del viento paseando entre los árboles de mi vecindario.

Rara vez me doy un tiempo para mí, siempre estoy corriendo, haciendo un mandado o estudiando algo de la universidad, pero el viento es algo especial en mi vida, siempre he tenido la sensación de que su brisa no me abandona nunca. Al menos no como lo hizo mi padre.

Ese día también estaba tan frío como ahora. Yo era sólo una niña, pero la imagen de él diciéndonos que ya nada volvería a ser igual y que ahora tendría su propia casa, fue como un tatuaje: un hecho que marcó mi esencia por siempre, porque mi padre era la persona que más admiraba y quería en este mundo, me enseñó muchas cosas como leer la hora y los números, uno que otro libro, a veces mirábamos las estrellas; con él aprendí sobre la alegría y esa noche sobre la tristeza: verlo irse con una maleta marrón desmoronó mi propio mundo. No era como si fuera a otro de sus viajes a Japón o California por su trabajo como doctor, esta vez era permanente. Las estrellas cayeron una a una de mi sonrisa.

Su partida provocó en mí una desconfianza descomunal hacia todos los que decían quererme; me costaba creerlo, nada me aseguraba que me dejarían justo como él. Llegué a creer que mis sentimientos no eran importantes para nadie, ni siquiera para mí. No sentía mi valor. Fui una niña que creció con una fibra sensible brotando en su interior que sólo decía “estorbas”. Llegué a sentir lo negativo de la soledad.

Era incapaz de ver más allá de ese dolor que quemaba, no podía decir a nadie lo que sentía. Me afectó al punto de comer poco, dormir muy poco y no saber cómo dar una sonrisa. No era capaz de admitir que, a mi corta edad, no me sentía querida, pues su partida nos afectó a todos en casa y yo no quería ser una carga. El aislamiento emocional era cada vez más fuerte, denso y gris. Me dejé a mí misma en el abandono, no tenía la fuerza para afrontar ese proceso. Habría sido fácil sino fuera porque se repitió indefinidamente: el juez lo obligaba a vernos y luego se iba. El sentimiento de ser una molestia para el que alguna vez fue mi héroe creció. Fue una tortura muda y ácida de casi una década y media.

Pero, así como el viento renueva por donde pasa Fátima, un día, harta de verlo todo gris, decidí romper la tortura y renacer mi vida. No quería seguir de esa manera.

Me permití que me vieran llorar y ser abrazada. La respuesta de mi familia hizo que poco a poco, dejara de ver el reflejo de ese abandono y de sentirme un estorbo, lo que me permitió, a paso de tortuga, ser capaz de abrir mi corazón. En especial hacia mi madre. Hablaba con ella por primera vez en mucho tiempo, las charlas eran como sanidad para el alma y me permitieron ver que debía cultivar mi amor propio y aceptar que los errores de mi padre, o de cualquier persona, no son determinantes en mi vida.

Sentir su abrazo fue el punto de quiebre de mi aislamiento emocional. Esa soledad que percibía fue mermando al darme cuenta de que ella estaba ahí, nunca se había ido. Comencé a aprender sobre confiar en mí, en la gente que me ama de verdad y en la vida. Sí, mi padre me había dejado, ya no éramos su familia, pero tenía todo lo demás. Tenía dos nuevas heroínas: mi madre y a mí misma. Me prometí con el tiempo, no volverme a abandonar.

El viento aún sigue bailando mientras mi mente sondea esa travesía de mi niñez Fátima. A veces siento que es la vida diciéndome que por más doloroso que pueda resultar el pasado, éste se queda como una brisa de recuerdos y que sin importar lo que pase, se puede volver a sonreír y levantarnos, como yo lo hice al renacer hace mucho tiempo, en el abrazo de mi madre.

Hasta pronto,

Adriana.

adri18bg
Author: adri18bg

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Esta entrada tiene 3 comentarios

  1. romina

    Muy bien, ahora a corregir. Revisa que cada oración tenga sentido, que cumpla una función en el texto. Y hay que empezar a prestar especial atención a la puntuación.

  2. kayuri.books

    Realmente me transmites todo tu sentí Adri, los últimos dos párrafos son lo mejor para mi. Eres muy valiente al compartir este recuerdo con nosotros. Hay mucha gente que te aprecia y te quiere, me incluyo entre ellos. Leerte es hermoso. ❤

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