Reto #6: Musical.

Dulce.maranguius

El sonido melódico de los instrumentos vencía cualquier ruido del exterior, como una barrera musical que se esparcía por el aire. Lo recuerdo. Los ensayos cada jueves en la sala, hacían de la música de mariachi retumbar las ventanas. Sus compañeros de trabajo solían acompañar a mis hermanos y a papá durante 1 hora. Yo esperaba, sentado a la orilla de la escalera, escuchando. Era algo más que hacerme sentir que las canciones de música mexicana se sentían parte de mí. Me hacían sentir orgulloso de mis raíces.  

 

Recuerdo también, el entusiasmo de mis hermanos. A los 12 años, ellos ya habían aprendido a tocar por lo menos dos instrumentos. Se esmeraban a aprender de todo. Trompetas, vihuelas, guitarras, violines, guitarrones y, como si fuera poco, sabían expresar sus sentimientos con su voz. Era algo distintivo. Yo, por otro lado, no me comportaba de esa manera. Me hubiera gustado que mi familia lo entendiera. Me gustaba escuchar, sin embargo, a mis 16 años sin saber tocar ningún instrumento, no me sentía capaz de vivir toda una vida rodeado de música.

 

Es difícil alejarse, no haber tomado el camino que era supuesto tomar. Pero decidí crear el mío, a cuesta de lo que pensaran. Sé que podrán nunca perdonarlo, pues no esperaban otra cosa de mí. Pero cumpliré de mis sueños sin olvidar lo que la música ha hecho por mí y lo que me ha dado; mi familia.

De Julio César Jaime Acosta

julycesar1999
Author: julycesar1999

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Esta entrada tiene 2 comentarios

  1. Gracias por escribir para mí.
    Me gustó tu relato.
    Me haces reflexionar se que a veces es difícil romper con las expectativas que tienen de ti, pero es de valientes hacerlo.

  2. romina

    Nos faltó la emoción. Que el lector sienta cuánto eso afecta al personaje, para luego comprender el porqué es importante, identificarse…conectar.

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