RETO 6 – HOLA MANITO

He apagado las luces de la cocina y de la sala y voy de regreso a mi recámara. Son las once de la noche del primer lunes de abril y siento que todo me da vueltas. Tomo asiento en mi escritorio, me inclino hacia atrás y miro hacia el techo. Me siento desganado y triste. Las noticias del fallecimiento de dos personas queridas vinieron a tocar las fibras más hondas de mi ser…

 Estimada Adriana.

 Cual viajero en el tiempo, que llega y toca a la puerta de mi habitación, esta noche, con los ojos del recuerdo, alguien ha aparecido frente a mí. Ataviada con su vestido de olan rosa. de mirada tierna, dulce e inocente y con su cabello negro azabache peinada con una coleta hacia atrás, me dice: “Hola Manito”. Mi hermana Elena.

 Los doctores no nos daban buenos augurios ante la la neumonía que durante varios días la aquejó años atrás, Al principio, todos en casa pensamos que era una simple gripe, pero conforme pasaron los días fue empeorando más y más. Cuando descubrimos la razón de su malestar, ya era demasiado tarde. Los doctores no pudieron hacer nada. Nosotros no pudimos evitarlo. Murió tomándome las manos una noche de invierno de 1992. Tenía cinco años.

 Esa noche lloré amargamente. A mis diez años no podía entender muchas cosas, pero sí podía sentir que ahí, dentro del ataúd rodeaba de flores blancas, estaba el cuerpo de mi hermanita. Ella con quien tantas veces jugué a las escondidillas, con quien varias veces peleé por ocupar el asiento al lado de mamá a la hora de la comida; ella, a quién tantas veces vi extender los brazos y dar vueltas al ritmo de Cri Cri… Con gusto le cedería mi asiento y bailaría con ella la marcha de las vocales.

 Pero se fue.

 ¿Sabes, Adri? Hay cosas en la vida que no podemos cambiar, La muerte de un ser querido es lo último que deseamos, pero es inevitable. Sólo nos queda vivir con los recuerdos hermosos y transformar su recuerdo en cosas positivas. En cierta forma como un homenaje para ese ser amado.

 ¿Y cómo?

Haciendo lo que más nos gusta. Escribiendo, pintando, cantando, enseñando… lo que sea que te haga feliz. La cuestión es no seguir atado a los malos recuerdos y no hacer nada.

 Muchos años después, todo el cariño que me faltó darle a mi hermana, lo deposité en mis sobrinos y en mis alumnos durante mi etapa de docente de preescolar. No te imaginas la magia que hay en ellos cada que sonríen. Cada que lloran, Cada vez que te toman la mano para agregarte a sus juegos. Es satisfactorio depositar en ellos lo poco o mucho que sabes. Como algo esencial que es también para ti.

 Mi hermanita tuvo magia Esa magia que en esta noche de abril me permite escribirte.                            

 Alkysirez.

 

P.D. Abraza a tus seres queridos, sea cual sea sus defectos. Ahh, y no te olvides también de Mimic.

alkysirez
Author: alkysirez

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Esta entrada tiene un comentario

  1. romina

    La narración es hermosa, pero no está centrada en el objetivo, tal como explicamos en el vivo de ayer.

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