RETO 6 (De ByN a Color)

Ya tenía la historia preparada. Había seleccionado algo no muy complicado de compartir pero que aportó un crecimiento importante en mi vida, incluso desarrolle algo así como una habilidad especial por eso. Pero hoy quiero contarte algo distinto, algo más profundo, un acontecimiento que me moldeo a ser quien soy hoy.

Todo sucedió a mis 15 años. Una sensación invadió mi mente y corazón, tomándolos por prisioneros de ahí en delante. Me levanté de mi habitación en aquel entonces, la luz entraba por el ventanal que daba al patio trasero y encendía de a poco mi cuarto. Frente a mi siempre estaba un closet grande de madera oscura. A un lado mi escritorio lleno de dibujos y materiales de pintura. Todo era igual día tras día, y en lo monótono de la rutina perdí la percepción del color al punto de ver colores opacos rayando en lo gris. La soledad me invadió, la sensación de abandono acompañado de su amiga fiel la tristeza. Estaba rodeado y aun así, una sensación aislante me tenía siempre de la mano. La tristeza se convirtió en lágrimas, las lágrimas se convertían en desgano que me deslizaban al sueño. Permanecía triste la mayor parte del tiempo mientras mostraba fuerza y ánimo a quienes me rodeaban. Recuerdo que en ese entonces creía que mis problemas no eran lo suficientemente grandes o importantes para que otros invirtieran su tiempo ayudándome. Casi nadie supo de ese tiempo que pasé.

Debo decir que mi vida parecía avanzar en ese sentido hasta que en una noche todo cambio. A lado de mi cama, entre ella y la ventana, las lágrimas hacían de las suyas manifestándose y de la nada todo cambio. Un gentil abrazo, un dulce susurro, una gentil voz decía en mi interior “Yo no te cree para esto”. Eso fue suficiente. El silencio que me aturdía cesó. El dolor que me invadía se calmó y mi corazón sanaba casi instantáneamente. Al abrir mis ojos pude ver la habitación vacía, pero la soledad se había disipado y los colores volvían a la vida.

Mi pasión por la vida volvió acompañada de un nuevo lente que ahora me permitía levantar el rostro y ver cada día como lo que es: Una nueva oportunidad para dar todo de mí. Y no lo olvidaré nunca más.

 

Desde un cuarto vibrando de colores, Carlos.

carlozmoran
Author: carlozmoran

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Esta entrada tiene 2 comentarios

  1. Hey, Lewis:
    Tu historia me parece refrescante, creo que guarda un buen equilibrio entre el conflicto y el punto determinante para tu presente. Lo único que podría señalar es que has descuidado algunos detalles (ejem, acentos) que ya estabas puliendo en los Retos anteriores. No escribas con prisas :c
    Te quiere,
    Tolkien.

  2. romina

    Recuerda que el lector no sabe lo que no le muestras. Hablamos de ello en el vivo

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