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Reto 6 – A esa persona especial

Mientras transcurre quinto curso de bachillerato mi vida empieza a dar giros de 360 grados, comienza una rebeldía que hoy la catalogo como absurda, mi corazón empieza a sentir el amor hacia una chica muy guapa y de mirada coqueta pretendida por muchos.

Creo me estoy enamorando pensé… y conforme iba avanzando el tiempo me adentraba más en su vida, su vida estaba llena de conflictos familiares, empezando por un padre alcohólico que su vida giraba alrededor de una botella de licor, su madre una persona muy severa y bastante adulta como para poder guiar a su hija en los cambios que el cuerpo del ser humano tiene cuando entra a la adolescencia, sus 2 hermanos mayores andando en malos pasos entonces llega la persona en la cual refugiarse una historia que cada vez que la recuerdo, me da mil vueltas la cabeza, pero a la vez siento que fui un ángel que necesitaba esa alma perdida que podía desembocar en malos hábitos y en refugios mal sanos que podrían afectar su integridad.

Conforme avanza mi relación junto a ella y su gran familia nace la curiosidad de sentir al sexo opuesto en toda su expresión, inicia una etapa de cortejamiento muy bonita, aprovechando que su dolor interno era muy intenso y la soledad embargaba su corazón me aproveche para pedirle la tan conocida prueba del amor. Ella tan temerosa de lo que iba a suceder aceptó y nuestros cuerpos se consumaron, pero vino una desilusión cuando supe que no había sido la primera vez que estaba con un hombre, sentimiento que duró mucho tiempo pero y a la vez hacía más fuerte la relación porque aumentaba la intensidad y la intimidad se volvía cada vez más frecuente y cuando de pronto la sorpresa de mi vida, un embarazo que por no tomar las precauciones del caso se convirtió en un hermoso bebé quien sería el que terminó cambiando mi vida por completo.

Ya cuando agarramos conciencia de su estado se gestación había que empezar a hacer algo por el bien del bebé, la pregunta era qué, yo acabando quinto curso ella en cuarto curso y con toda su familia reprochando y diciendo de todo un poco incluidas ofensas mal intencionadas las que a la postre serían nada más malos recuerdos.

Empezamos a pensar como familia a tan corta edad yo y ella con apenas 16 años tuvimos que dejar de lado toda una etapa de la vida para sacar adelante a esa criatura que habíamos engendrado y seguía creciendo en su vientre, un par de “niños” esperando un niño. Empecé a trabajar por las tardes, estudiar por las mañanas y cuidar del bebé luego del trabajo hasta altas horas de la noche para que mi amada cumpla con sus tareas del colegio, en ese ritmo nos mantuvimos hasta graduarnos del colegio, fui a la Universidad que era un refugio para hacer lo que no podía hacer durante algunos años atrás, que de a poco se fue descontrolando hasta en algún momento caer en el alcoholismo, en ese momento lo perdí todo mi hijo quien era el amor de mi vida ya no sentía la misma felicidad al verme y su madre fue de a poco convirtiendo ese amor en odio, mis estudios descuidados hasta el punto de haber perdido la universidad y retirarme de la institución por un año. Mi vida estaba sin rumbo había caído en un abismo del que no sabía cómo salir, me preguntaba una y otra vez que hacer y no encontraba respuesta hasta que un día desperté con una especie de fuerza especial que me hizo tomar la decisión de regresar a estudiar y así lo hice no podía dejarme vencer por ese sentimiento de culpa que abrazaba mi alma para ese entonces.

Regrese a la universidad, había pasado un poco más de un año cuando regrese a sentarme en una aula de clases siempre me he preguntado que fue lo que me impulso a tomar esa decisión y siempre llego a la misma respuesta, mis sueños y mi hijo que ya era un niño de edad escolar y quería que se sienta orgulloso de mí. Hoy por hoy puedo decir que esa fue la mejor decisión que tomé, sigo en busca de mis sueños, me he graduado de la universidad mi hijo se siente orgulloso de su padre y formé una familia con su madre a la que hoy la llamo orgullosamente mi esposa.

Juan Carlos Rivera

Apasionado por la lectura y la escritura

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