Reto #6

Leslie:

Estoy seguro que a ti también te ha pasado: percibir el aroma de un café, caminar por algún sitio o el saborear algo que te guste pueden llevarte al ayer. Eso me ha ocurrido a mí, hoy la lluvia cae con fuerza y mi mente me ha transportado a un lugar doloroso para mí.

Apenas tenía diez años junto a mis padres y hermana, intentábamos recuperarnos de un revés económico importante, mi padre no sabía qué hacer y vivía con el miedo de fallar otra vez. La situación lo empujó a pasarse de copas al punto de llegar muy ebrio a casa, empeorando todo cuando la frecuencia era cada vez mayor. Nos gritaba, amenazaba hasta hubo días que trató de golpearnos… mi madre intentó de todo para frenar la violencia que poco a poco ganaba terreno en nuestra familia pero sus esfuerzos fueron inútiles.

Logramos aguantar por un tiempo más, escondiéndonos o buscando refugio afuera hasta que un día mi madre arregló nuestras pertenencias en una pequeña maleta y sin explicarnos, una tarde abandonamos nuestro hogar. Soportando un increíble diluvio caminábamos por las calles vacías sin rumbo fijo buscando algún medio para transportarnos. Entendí que mis padres se separarían, que había llegado el día que tanto miedo me causaba… a la vez no podía imaginar una vida sin que ellos cuidaran de mí, sentía que aún los necesitaba para poder crecer, para lograr ser alguien en la vida. Tantos pensamientos solo me hicieron sollozar en silencio.

Escuchamos a alguien correr tras nuestro, no pudimos apreciar bien quien era por la lluvia que nublaba nuestra vista hasta que lo tuvimos frente a nosotros. Vestido de la forma más simple y completamente empapado mi padre se desmoronó frente a nosotros. Con palabras entrecortadas nos pidió perdón, le rogó a mi madre una segunda oportunidad, prometió cambiar todo de él y sobre todo suplicó que no lo dejáramos solo.

Desde aquel día, sentí que mi vida empezó a cambiar aunque los estragos por el tiempo perdido no dieron tregua, diferentes decisiones de a poco fueron dando resultados. Tuvimos problemas, algunos de ellos graves pero gracias a lo que pasó nos enseñó a luchar y a no darnos por vencidos. Hoy disfruto la compañía de mis padres, trabajando junto a ellos para mejorar nuestro futuro, haciendo lo posible para seguir adelante.

Amiga, ha sido difícil escribir estas líneas porque me siento expuesto frente a ti pero he querido hacerlo. Entiendo que regresar la vista hacia atrás aunque sea por unos instantes, es doloroso pero a veces es necesario para ver lo que ahora hemos logrado y sentirnos orgullosos de seguir vivos para mejorar nuestro mundo y de las personas que tanto amamos.

stevenmacas27
Author: stevenmacas27

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Esta entrada tiene un comentario

  1. romina

    No dejas ver el cómo te levantaste, y olvidas la conexión con el lector. Hablamos de ello en el vivo ayer.

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