RETO 5: Volveré a empezar

Arianys:

No me conoce ni yo a usted directamente. Sin embargo he sentido una extraña sensación de cercanía cuando accedí a sus letras; y quizás con la esperanza de encontrar un alma afín a la mía, o por la figura maternal que usted me inspira, he decidido escribirle.

 

Hace mucho tiempo soy un ser roto, un jarrón vacío en esencia. Me encuentro perdida en el sendero de mi vida, por el que transito más en modo automático, que por decisión propia.

Yo aún estaba descubriendo quién era exactamente y la misión que me tocaba cumplir, cuando me enteré que esperaba un bebé… Mi pareja estaba feliz, mis padres lo aceptaron con alegría, y aunque para mí fue impactante, algo me colmó por dentro.

Por algunos inconvenientes, tuve que dejar mi trabajo, me mudé con mi pareja, y empleamos los ahorros que yo tenía (con los que estudiaría mi nueva carrera en Argentina) en un plan de maternidad en una clínica. El dinero escaseó, y yo me dedique a atender la casa, mientras él trabajaba. Teniendo solo en mente a este nuevo ser.

Tantos cambios, tan de prisa. No me di cuenta hasta que noté mi corazón doliendo. De ser toda la vida independiente, terca y soñadora; pasé un poco a segundo plano, un ama de casa, normal, con la estabilidad de una clase media baja.

No soy infeliz, no me malentienda, sé que tengo muchos privilegios. Pero las ideas en mi cabeza han comenzado a bullir, abrasando mi piel desde adentro… ¿Cómo puedo convertirme en madre? ¿Cómo se supone que le enseñaré a mi hijo a ser fuerte, a amarse y luchar por sus sueños, si yo abandoné los míos? ¿Cómo puedo reír de verdad, si por dentro, la confianza en mí misma está mermada? ¿Cómo salgo de este hoyo, en el que sé que no me metió nadie, ni las circunstancias, sino yo misma?

Mis padres viven lejos. Cada vez que hablo con ellos, solo trato de asegurarles que estoy bien, que los tres lo estamos. De cierta forma es cierto, pero también lo es el hecho de que por no preocupar a nadie, me siento sola…

 

Estimada amiga, veo mis palabras y sé que la solución casi desborda en ellas. Que quizás usted si pudiera responderme, con voz tranquilizadora me diría; “Escúchate a ti, tú puedes hacerlo”.

Tengo todo este amor que me rodea para ser fuerte, motivación me sobra para volver a andar. Debo volver a confiar. Quiero. De verdad.

Las lágrimas me desbordan ahora de nuevo. Pero esta vez, calman, limpian mi visión. Tengo que ser valiente. Hay personas que me pueden ayudar, opciones que puedo tomar. Mi realidad no me limita.

Voy a regresar al punto en el que estaba, voy a respirar… y volveré a empezar.

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Esta entrada tiene 6 comentarios

  1. arianysdelc

    ¡Qué hermosa manera de tocarme el alma!, de seguro que sí estuvieras aquí, te abrazaría. Gracias por elegirme en tu reto. Me siento bendecida. Cuentas desde hoy con una amiga… Te abrazaré desde aquí, Panamá, con lo que puedo, con mis palabras…

    1. Oww me emociona muchísimo que lo haya leído. Gracias, gracias. Me gustaron mucho sus escritos y espero que sigamos así, abrazándonos a la distancia, con palabras. Saludos desde Perú.

  2. Tú bebé es tu mayor bendición ahora , será más adelante tu motor para retomar esos sueños que ahora crees perdidos , porque no lo están , se tomaron un respiro solamente ,necesitabas quizá una fuerza mayor para lograrlos , y tú bebé lo será.
    Ánimo !!!

  3. Dulce Ruiz

    ¡Que bello escrito!
    Qué tu bebé sea el motor que te impuse a romper todos los obstáculos que ahora puedes ver, una mujer como tú, fuerte, valiente, con gran coraje puede ser madre, trabajar y cumplir sus sueños, has de tu bebé el motor mas fuerte ese que lleva el combustible inagotable de un amor de madre, deja que el sienta como fluye en tu cuerpo el amor a ti y a él a su padre y al sueño de una familia feliz.

  4. romina

    Muy buena redacción. El inicio es algo enredado, porque narra hechos pero no nos deja ver por qué llegaste allí, pero luego el texto cobra un ritmo y una fuerza única. Muy bien.

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