RETO 5: Obligadas a esperar

Para: Plizama

De todas las personas, probablemente tú entiendas.

Son días difíciles, no podemos salir. Nunca he sido de las que salen demasiado de su casa, pero ahora no poder salir para nada es agobiante. Y resulta ser peor cuando te das cuenta que muchas de las personas que te importan están a muchos kilómetros de distancia y que eres incapaz de ir a verlos. Me hace doler la cabeza el pensar que dejé mi pueblo natal en un mal momento. Mis amigos, la gente que me costó encontrar y mantener se encuentran igual de atrapados que yo por esas jaulas invisibles llamadas leyes y virus. Es horrible pensar que, si les pasara algo, si se contagiaran, no podría estar para ellos. Sé que de todos modos viviendo allá no podría hacer gran cosa, pero, bueno… cuando hay peligro alrededor de las personas que amo, la distancia se convierte en la mayor tortura del mundo. ¿Y si se enferman y mueren? Ni siquiera podré despedirme de algún cadáver, no se puede, su cuerpo solo es convertido en cenizas y ya. ¡Mi perro, mis amigos y gran parte de mi familia están allí, tan lejos! No puedo escaparme, como muchos hacen, para verlos, porque sería un escape de dieciséis horas en bus y eso está prohibido y además tampoco tengo el dinero. No puedo hacer nada, nadie puede. Al resto de mi familia no le importa, porque para ellos la capital del país siempre fue su hogar. Solo me dicen que ore ¡y por supuesto que confío en el poder de la oración! Tú también lo haces, seguramente estás orando tanto o incluso más que yo por todo esto. Pero mi corazón continúa un tanto intranquilo, no por desconfianza hacia Dios, sino hacia esas personas que extraño tanto. Son un tanto inconscientes, por así decirlo. Y yo también soy un tanto desconfiada hacia ellos, por así decirlo.

No hay mucho que como simples mortales podamos hacer, más que obedecer a la autoridad, eso es lo que me repiten a diario. Enviándoles mensajes por redes sociales no calmará del todo mi intranquilidad, el número de contagiados sigue subiendo y saber eso no me ayuda a mejorar. Voy a resignarme, porque no tengo nada más que hacer. Hay cosas que no están bajo mi control. Fue mi decisión irme, jamás creí que podrían pasar cosas como esta tan repentinamente pero tal y como está la situación solo puedo continuar mi rutina. Tengo que seguir orando, seguir practicando mi paciencia, seguir esperando. Al menos tengo internet. Aunque sea los veré por una pantalla. Eso me hace relativamente feliz.

Sé que como yo hay personas que quieres ver, así que espero que la estés pasando mejor que yo. Oremos para que todo esto acabe pronto, la oración del justo puede mucho. Y bueno, somos gente justa, ¿no?

emotional.ruth
Author: emotional.ruth

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Esta entrada tiene 4 comentarios

  1. Juan Rodriguez

    Todos en general tenemos el mismo deseo de tener contacto o tener la oportunidad de saludar a las personas que quieres. Pero por el bien de cada persona es mejor ser responsables y esperar que pase este reto de covid19. Ademas es buena oportunidad para orar y por que no hablar en la intimidad con dios.

  2. Salma

    Creo que con tu escrito logras crear una conexión con el lector ya que muchos pasamos por emociones similares ante la situación, y además agregas un toque de esperanza. Muchas gracias por compartirlo.

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