Reto #5: Disparos.

Dulce.

Escuché más de cinco truenos al aire. Firmes y secos. Ya eran más de las dos de la mañana, pero no sé lo que esperaba, ¿qué quería escuchar después de eso? ¿Más disparos? Quizá simplemente me acosté de nuevo con la sabana hasta la cabeza para poder dormir, pero sentí miedo. Después de tiempo, no logré conciliar el sueño.

Entre miedo y angustia me puse a pensar más. Nunca podré imaginarme qué es lo que pasa en la cabeza de alguien cuando apunta con un arma. Si al menos siente dolor. Pero volteando los papeles, ¿qué sentirá la persona que está del otro lado del cañón? Qué sociedad tan inconsciente, si a la mañana siguiente los disparos que acabo de escuchar se convierten en noticia. La gente está tan acostumbrada que sigue con su vida, todos los días, sin temor.

Sabiendo que ellos tienen una perfecta herramienta para erradicarlo; la educación. Más que educar, mantener conciencia y empatía, evocar la insignificancia del poder, del dinero. Empatar con los sentimientos. Dejar que todos disfruten de su vida y poder entender la grandeza del ser humano.

 De Julio César Jaime Acosta

julycesar1999
Author: julycesar1999

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