Reto 5 – Autenticidad

Estimada Fátima:

Espero que en estos días donde nuestra alma comienza a brotar como dulces flores de colores, estés dando lo mejor de ti como siempre, con esa increíble actitud de que en el juego de la vida siempre saldremos vencedores.

Admito que es una actitud que en estos momentos me sorprende, ya que en mis veintinueve años de vida no había tenido una angustia tan profunda como la que ahora pesa en mi alma; esa angustia que no me deja dormir a veces y que cuando puedo, son las pesadillas y mejillas ojerosas el resultado de ese tormento.

Verás, me siento muy agobiada por la incertidumbre del futuro que nos espera. Pensaba que se trataba de esa ansiedad clásica de nuestra generación, esa que nos inunda al no saber qué pasará, pero no es así. Ésta es una sensación diferente y llena de pesadez. Fátima, el mundo se ha detenido, el derecho se ha convertido en privilegio y lo que solíamos conocer, es posible que ya no exista. Las ideas que nos inculcaron ya no calzan y seremos los encargados de reconstruir el nuevo sostén de una vida para la cual nunca estuvimos listos.

Es raro que exprese algo de mí misma. En mi timidez y serenidad es inusual verme perturbada por algo, siempre me ha dado miedo mostrar mis sentimientos. Debido a mi trabajo en la seguridad informática, estoy acostumbrada a combinar la alerta continua con un estado continuo de mente fría. Es como una máscara, y sobre ésta mantengo otra de optimismo y generosidad con la cual mi familia y conocidos se sientan cómodos, pues a veces siento que no lo ven como algo importante y me cuestionan cómo alguien que, según ellos: “alguien que lo tiene todo” (familia, trabajo), pueda sentir alguna tristeza; eso sólo hace que mi corazón se estruja más mientras camino hacia mi angustia, hacia el futuro y me pregunto cuando me pierdo en mi propia mente, si la solución existe y si alguna vez podré llegar a sentir paz.

Pero ¿sabes? Creo que sí la tiene, porque del otro lado de la balanza está mi firme creencia en la bondad y esperanza que Dios nos promete. Tal vez no sepamos cómo construir el futuro, pero no estamos solos; así como tú tocas el piano para que nazca una sonrisa en tu alma y te dejas llevar por las teclas, yo tengo la convicción de que mi pluma y mis escritos logren una vez más transmitir esa bondad a los que me rodean, a este pedacito de tierra llamado Costa Rica y tal vez, sólo tal vez, esa pequeña esperanza disipe la angustia que mi corazón siente.

Gracias por recordarme Fátima, que esto, es sólo un reto y existe la posibilidad de salir ganadores.

Adriana.

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adri18bg
Author: adri18bg

Esta entrada tiene 2 comentarios

  1. Fátima 💖💖💗💗

    Me gusto mucho tu escrito ♡ω♡ ❤️
    Abrazos desde Xalapa 💜💜

  2. romina

    Falta centrarte mejor en el PG. En presentar el problema. Y cuida en la corrección las repeticiones.

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