Reto 4: Un instante mágico

Sus lindos ojos me veían con dulzura, y me daban la vaga sensación de que en su mente dibujaba eteréas con el pincel de los sueños. Ambos nos veíamos sin decir ni una palabra, sólo separados por el ínfimo espacio entre una fila de mesa bancos y la otra. Yo fingía que yacía dormido incima de mi escritorio, pero debajo de mi desalineado cabello, me atreví a apreciarla. En clase siempre me molestaba, e incluso a veces me trataba con indferencia, por lo que nunca me atrevería a decirle lo que pensé en aquel momento. Pero me perdí en la luminiscencia que sus ojos tenían. Algunas personas solían decir que su mirada era muy pesada, pero para mí, en la intimidad de mis pensamientos, era lo más hermoso que había visto en mi vida.
Sonó el tiembre escolar y una manada de seres extrovertidos y grotescos, a los que debía llamar compañeros, entraron ruidosamente al salón de clases, pero ella ni siquiera se inmutó por toda esa añgarabía, estaba absorta en visiones que anhelé conocer.

Uriel Kaede
Author: Uriel Kaede

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Esta entrada tiene un comentario

  1. romina

    Falta corrección y tener presente el PG. Cuida también el sentido, ¿que es “dibujaba etereas”?

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