RETO 4. Un golpe de granizo

Los días anteriores fueron muy caluros y todos estábamos irritados y sofocándonos durante las clases, se podían escuchar las chicharras cantando afuera y veíamos el vapor salir del suelo. Cada que terminaba una hora, salíamos corriendo fuera del salón, donde esperábamos respirar un poco de aire fresco, aunque este era caliente y no refrescaba mucho.

Uno de los días nos tocó educación física, estábamos tan desanimados por el golpe de calor, en la secundaria estaba prohibido llevar el short del uniforme sí el profesor correspondiente no los indicaba.

Casi cosiéndonos al vapor con el pants, estábamos en sentados en la banqueta que recorría los salones de tercer grado, soplándonos con los libros y libretas que llevamos, un estruendo se escuchó en la distancia, miramos el cielo, pero este estaba tan soleado como los días anteriores.

Seguimos la rutina entre cada hora de clases, salía un maestro salíamos un rato hasta que llegaba el siguiente.  Los estruendos se hacían más recurrentes y cada vez más fuertes.

Llego la tan horripilante hora no esperada de educación física, al profesor se le veía en la cara sus planes de hacernos sufrir en el sol, con su pretexto de que éramos los mayores en la escuela y debíamos dar el ejemplo de seguir las indicaciones de los profesores

Al salir del salón, el viento soplaba muy fuerte, y había refrescado un poco, el cielo solo estaba parcialmente nublado, sin embargo la mayor parte con el sol a todo lo que daba. Realizábamos las actividades, cuando el viento arreció y los arboles empezaron a moverse de un lado a otro.

Pero nosotros seguíamos con las actividades, al parecer el profesor lo le importaba que padeciéramos en la cacha. Se escuchó un horrible golpe, al voltear, el árbol viejo y seco que estaba al final de la había sucumbido a la fuerza del aire, y este se cayó.

El subdirector salió de inmediato de su oficina para ver lo que había sucedido, en cuanto nos vio, regañó al profesor por tenernos ahí considerando el peligro.

Nos fuimos al salón y estábamos victoriosos ya que el subdirector puso en su lugar al maestro.

Empezó a llover y el ambiente se refresco mucho, todos suspirábamos y cerrábamos los ojos para disfrutar el aroma a tierra mojada que provocó la lluvia.

Estuvimos en el pasillo jugando, empujándonos unos a otros para mojarnos, entre risas y gritos, cuando unos de los compañeros se quejó porque algo le cayó en la cabeza, todos volteamos al cielo, y empezó a caer granizo, los que estábamos en el pasillo jalamos a los que estaban en la lluvia para resguardarlos en el techo.

Siempre fuimos un grupo muy unido y ese día fue un grandioso día juntos.

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Author: stefyyesh

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