Reto 4 – Ese dia…

Era un día muy normal en el colegio, estábamos en clase de educación física, todo muy normal, hasta que el profesor dijo que era hora de hacer el test de fin de periodo. Normalmente esto se avisa con anticipación y tengo tiempo de prepararme mental y físicamente, pero ese día un fue así. Solo lo dijo. Dato interesante, no soporto hacer el test de física con brasier, me talla en los ejercicios de piso y en ese momento tenía puesto uno bajo el top deportivo. Me desespere porque mi estado físico no es el mejor y menos cuando me siento incomoda. El profesor dio quince minutos para ir al baño y prepararse. El gran coliseo cubierto de desocupo rápidamente y yo me encontraba petrificada. Una amiga, que tiene mi mismo nombre, me pregunto que tenía y se lo dije. Educación física no es mi fuerte. Entonces me dio la grandiosa idea, en ese momento, de subir al salón quitarme el bra, dejarme el top deportivo y volver. ¿Porque todo se oye tan sencillo y cuando lo haces ya no lo es? La respuesta es sencilla, porque mis piernas temblaban y las escaleras estaban ahí, y cuando llegue al final de estas estaban al frente del salón todos los de once, mi crush incluido. Todos viéndonos. Caminamos hasta el salón y ¿Qué creen? Estaba cerrado y mi ansiedad en su punto más alto. Mi cerebro se bloqueó cuando el profesor hizo sonar el pito llamándonos a todos nuevamente al coliseo. Sabía que el último en llegar le toca hacer burpees. Entonces levante un poco mi blusa y ahí enfrente de mi crush, yo, Sara Rodríguez, en un acto muy… muy desesperado me quite el brasier y lo lance por la ventana del salón

No quería voltear, no quería pensar, ni hablar. Tome a Sara de la mano y bajamos como locas las escaleras. Llegamos al coliseo, no sabía si reírme o llorar. 
¿Adivinen quien no paro de reír en toda la clase y por primera vez paso ese test?, así es, fui yo. Y como si fuera poco al terminar la clase todos ¡todos! Los que normalmente pasan a comprar agua o al baño, corrieron al salón donde estaba mi brasier, el cual no sabía con exactitud donde cayó. Pedí las llaves del salón y corrí otra vez como loca, llegué al salón. Al frente aún estaba mi crush. Abrí el salón de la forma más torpe posible y tome mi bra, lo deje en el bolso y me eche a reír en mi puesto. Llegaron todos y me vieron riéndome sin razón aparente. Después todos se enteraron y conocieron mi lado que no, bajo ninguna circunstancia, funciona bajo presión.

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Esta entrada tiene 3 comentarios

  1. romina

    La anécdota excelente. Falta ordenar un poco las ideas. Recuerda que no escribimos como hablamos. Dibuja en palabras el momento.

  2. Wow que gracioso me lo imagine no sabes como jeje sabes conectar muy bien .
    (◍•ᴗ•◍)✧*。
    Atte: Faty

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