RETO 4- ANÉCDOTA ESCOLAR

Hoy recuerdo mi etapa de estudiante de bachillerato en mecánica automotriz, en el año dos mil diez, cursaba el segundo año de la carrera, como parte de la práctica teníamos que llevar carros al taller del Instituto y hacer las pruebas y conocer las partes de ellos, en esa ocasión era mi turno de llevar carro, por lo cual le preste a mi papá su pick up azul, era un Toyota modelo ochenta y siete,  y lo lleve al Instituto, fue una experiencia de nervios para mí pues acababa de aprender a manejar y era una de las primeras veces manejando en la ciudad así que todo el trayecto de mi casa al centro educativo se me hizo eterno, en los periodos de taller realizamos las prácticas en los carros, llegó la hora de salida muchos de mis amigos me pidieron un “aventón”, de manera que tanto en la cabina como en la palangana del Pick Up se distinguían varios estudiantes uniformados, en el camino de regreso a casa logré distinguir a una cuadra de distancia a la chica que había sido mi amor platónico desde la infancia acompañada de su mamá, así que dije dentro de mí: “Julio ha llegado el momento de lucirse e impresionarla”, era la oportunidad que tanto esperaba  por lo cual saque el pecho y empecé a conducir con una mano dispuesto a despedirla, de repente sucede algo inesperado, a pocos metros de donde estaba la chica que me gustaba, el pick up empezó a temblar y el motor a hacer ruidos extraños, a tal punto que se quedó varado mitad de la calle, justamente frente a ella, las bocinas de los carros que iban detrás no se hicieron esperar y empezaron a sonar, me vi obligado a decirle a mis amigos que se bajaran a empujar el vehículo para estacionarme y ver que podía solucionar, en ese momento solo quería que la tierra me tragara, pues se me caía la cara de vergüenza, trate de ocultarme pero era tarde y ella me había reconocido no tuve más que ver a madre e hija y dirigirles un saludo, viendo en sus rostros su preocupación o lastima por lo que me estaba pasando, todo mi plan se había frustrado solo me quedó arrancar el pick up al empujón y regresar a mi casa no sé si con ganas de reír o de llorar por lo que me había sucedido, definitivamente es una de las experiencias más graciosas de mi vida. 

Julio Maldonado de León

jamdeleon517
Author: jamdeleon517

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Esta entrada tiene un comentario

  1. romina

    Falta lectura de corrección. No publiques sin leer antes. SI te fijas dices que le prestaste el auto a tu papá, y en realidad fue al revés.

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