Reto 4

La mañana era fresca, Serena, un radiante sol entraba a través del cristal de las ventanas. Era confortable que no hubiera desorden y bullicio a pesar de no haber maestro. Yo leía, por momentos contemplaba a Lisbeth.

Transcurrieron varios minutos, Richard nuestro profesor terminaba de acomodar sus cosas. Todos prestamos atención. Dijo que el trabajo se realizaría en grupos. Interiormente mi corazón, mente y alma añoraba poder hacer grupo con Lisbeth. Magníficamente fui bendecido al oír lo ansiado. En los los años anteriores nunca sino hasta ahora la veía de cerca. La mesa era angosta eso propició dicha cercanía. Miraba anonadado su belleza. Mi otros compañeros revisaban el trabajo pendiente. Así fue que aproveche para tomar una libreta de Lisbeth quien estaba en los sanitarios. Quería leer su contenido cuando (no sé si por instinto o que) levante la vista. La dueña se acercaba fastidiada, arrebato de mis manos lo que era suyo.

Baje la mirada, al levantarla aquel cuaderno impactaba mi rostro. Todo sucedió paulatinamente ante mis ojos, cuando volví a lo real, me preocupe por si mis compañeras o peor aún el maestro habían visto el incidente. Unos pocos reían. Fue embarazoso.

Volví la mirada a mi <<hermosa agresora>> estaba nerviosa. Sonreí, le dije lo siento linda (no pudo evitar ruborizarse) y abrí mi libro para segui leyendo. Internamente razone. El porrazo dolió un poco, pero lo tomé como una <<caricia profunda, intensa>>sonreí. Había atraído su mirada, no obstante de manera tonta, mas eso motivo a que le hablara, cosa que en los 3 años anteriores no había hecho por timidez.

Esa <<caricia profunda>> nos uniría en años siguientes.

 

Elvis Remaycuna Pariahuache. 

eremaycunarp544
Author: eremaycunarp544

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Esta entrada tiene 3 comentarios

  1. romina

    ELvis:
    La anécdota elegida está bien, pero falta lectura de corrección. Hay palabras incompletas, repetidas… Cuida tus textos.

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