Reto 3: Yo también te amo

Querido Eduardo, no he podido dormir pensando en lo que me dijiste el día de hoy mientras hablabas conmigo por llamada, ya que en estos momentos no nos podemos ver. He recordado todos los momentos que vivimos, la magia del primer beso y en como me has ayudado a mejorar mi carácter. 

Cuando te escuché decir un “Me enamoré de ti” mi corazón vivió una transformación casi irreal, única. Me sentí feliz y temerosa. Por eso, desde el frío de mi habitación e incomodidad de mi cama te escribo esto… 

Cuando te vi la primera vez mis piernas temblaban mucho y te reíste porque con lo torpe que soy metí el pie en un hueco de cemento y casi caigo (¡Si supieras que hasta el día de hoy recordarlo me avergüenza!). Ese día en mi mente y especialmente en mi corazón se iba formando el resultado de un amor esperado, ver la ansiedad que tenías (Y tienes, a veces) al hablar, ver tu sonrisa cuando te dije que odio los tatuajes pero sorpresivamente me mostraste uno que tienes en el brazo, ver lo nervioso que estabas al comer nuestro primer helado de vainilla en el local donde ahora comemos casi todos los días. 

Nunca hice esas cosas con alguien, las primeras veces jamás se olvidan. Estoy realmente agradecida con Dios porque Él lo hizo, fue él quien unió dos destinos e hizo que experimentemos esto tan bonito. 

Me gusta que me tomes la mano y la beses, muestra la ternura de tu ser, me gusta cuando eres sincero contigo y conmigo, eso muestra la seguridad que tienes. Me gusta cuando bailas “First time” cada vez que suena en la radio, tienes talento y me gusta cuando tocas mi alma al decir “Eres el amor más puro que tanto le pedí a Dios, Ariana”.

Me brindas la seguridad que nunca pensé encontrar. Por eso, Eduardo, yo también me he enamorado de ti, de la calidez de tu cuerpo cuando recuesto mi cabeza en tu pecho porque tuve un mal día, de tus hermosos ojos verdes que reflejan una pureza, que según tu, solo yo puedo ver. Gracias a ti, mi espíritu está en paz, porque ha encontrado emociones jamás antes conocidas. 

Amor es entregarse y todo lo que yo esperaba recibir (Incluso más), lo encontré en ti y en todas las pequeñas grandes cosas que haces por mí. No puedo prometerte una historia eterna aunque me encantaría, pero lo que puedo ofrecerte en este momento es mi amor y lealtad incondicional, mi amistad sincera con la fiel convicción de no fallarte. Anhelo poder darte lo que tú me has dado, para así, juntos poder vencer cualquier obstáculo que la vida nos ponga.

Gracias por compartir este sueño conmigo, tuya desde el primer día,

Ariana.

 

ariana.pastaz
Author: ariana.pastaz

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Esta entrada tiene un comentario

  1. romina

    Ariana. Es una bella carta, muy bien escrita, pero no pierdas de vista el objetivo. El QUÉ y PARA QUÉ. No se trataba de traer recuerdos, sino de lo que esperas de la relación, lo que anhelas… Lo haces por momentos.

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