Reto 3: Tu mejor decisión

Para ti.

Extrañamente eres el destinatario de la mayoría de mis escritos y hoy aparté el primer momento del día para escribirte una de las cartas más personales de esta libreta.

Son las 7 am de la segunda semana de cuarentena. La casa está tranquila. Ahora veo las ventajas de tener vecinos que se duermen a las 3 de la mañana. Tengo las primeras horas del día para escribir de ti y para ti.

Quiero empezar por presentarme, soy tu mejor decisión. Sí, lo soy. ¿Esperabas algo como, soy el amor de tu vida? Bueno, también; pero prefiero ser una decisión.

Espera, quiero elegir las palabras correctas para esta presentación y la verdad estás cuatro paredes blancas, a pesar de transmitirme serenidad, la mesa redonda en la que he escrito durante años, y las manzanas que mi mamá puso de adorno, no me dan el mejor escenario para iniciar bien. Quiero estar en mi elemento para que cada palabra que escriba sea un respiro de mi esencia.

Lo logré. Son las 7:15 y no hay nadie en mi parque favorito de esta cuarentena (es el favorito porque está junto a mi casa y así puedo visitarlo con frecuencia cuando no hay gente) 

Algo bueno del aislamiento social es que los visitantes no destruyen los adornos primaverales del parque. Ojalá pudieras verlo. Es como una postal. Hay un arco floral cada 5 metros para tomarse fotos y unos árboles enormes, en su mayoría jacarandas que le dan una tonalidad violeta a todo el parque. Es mágico. Camino sobre una alfombra violeta. 

Nunca se siente calor aquí, su frescura inunda a cada persona que entra. Me encantaría que nuestra primera cita fuera aquí.

Aún se siente el sereno de la noche, la banca está húmeda. No importa, me siento. Me encanta este lugar, así como tú me encantas. 

A lo largo de mi vida la gente se ha hecho un concepto de mí: la típica chica nerd que tiene pocos amigos, estudia por hobby y nunca ha tenido novio por no saber socializar.

Bueno, no es así. Juzga tu mismo.

Para mí las relaciones amorosas no son un tema a la ligera y el amor muchísimo menos 

Lo ejemplifico de esta manera: 

Veo una relación de pareja como un rompecabezas, de los que suelo armar en estas mismas bancas cuando tengo tiempo libre.

Sí, ¡basta de esa comparación de la media naranja! (A propósito, te recomiendo un libro, se titula “¿Qué hago si mi media naranja es toronja?”) 

En ese rompecabezas las partes planas son todos aquellos aspectos en común, nuestros valores, aspiraciones, prioridades y, por qué no, algunos gustos.

Las partes planas no bastan para armar la figura, deben haber piezas a las que “le falte” y otras a las que “le sobre”, para encajar mutuamente.

En una relación no podemos ser iguales, no quiero que seamos iguales. Tenemos diferentes habilidades, aptitudes y actitudes. Quiero que mis virtudes te ayuden en tus debilidades y a la inversa. Ser un equipo. Así como lo expresó Martin Galas: “Ser en todo y por todo, complemento de ti”.

Al inicio de la carta te expresé que soy tu mejor decisión y ahora te explicaré por qué.

Porque el amor es una decisión. Tú decides si amarme o no.

Quiero que decidas amarme así como todos los días yo me despierto y tomo la decisión de amarte sin conocerte. Decidí cada día guardar mi corazón, tenerlo seguro para que cuando llegues, esté intacto y sin daños.

En cierta ocasión leí que cada decisión implica una renuncia y para saber si se ha tomado una buena decisión, aquello que a lo que se renunció tiene menor valor a lo que se ganó. Algo así como costo-beneficio.

Estoy sentada en una banca húmeda, elegí hacerlo ¿Sabes el motivo? Porque junto hay un arbusto de gardenias. Mi flor favorita. Y no lo es sólo por su delicioso aroma y su color blanco brillante, sino por lo que representa para mí: la flor perfecta.

Mucha gente me dice que es una flor común y silvestre; muy barata en el mercado. Que mejor elija otra flor, más cara y con más colores… Nunca hago caso. Son mis elecciones, mis gustos, lo que quiero y lo que amo.

Quiero ser para ti esa flor que elijes. Esa flor de la que conoces la opinión de la gente, lo que se dice de ella, lo que hablan a sus espaldas y aún así te gusta. La amas. Sabes su verdadero valor. 

Pasan las horas, se ve gente despertando y cada vez hay más señoras que salen a comprar su desayuno. Me doy cuenta que han pasado horas de reflexión y sonrío al saber que es por ti.

Estoy en mi elemento, disfruto la sensación fresca y el aroma de este lugar. 

No, no sólo eso lo que me hace sonreír como lo hago, eres tú. Te imagino recorrer este parque conmigo y poder dedicarte lo siguiente: 

Si tú me eliges y yo te elijo, seremos la mejor decisión el uno del otro. Trabajaremos día a día para complementar nuestras deficiencias con las virtudes que tenemos.

Sigue sonando en mi cabeza Martin Galas. Una mariposa llega a la gardenia más próxima a mí.

Quiero que seamos una sed infinita de caricias y besos, pero no una costumbre de estar lejos de ti.

La mariposa emprende el vuelo, la miro alejarse. Tu imagen se vuelve más clara, deseo que estés aquí. ¿Cuándo llegarás? 

Ha llegado la hora, debo volver. 

Sueño el día en que nos levantemos de la cama, me mires a los ojos diciendo “Hoy vuelto a elegirte. Te amo.”

-Desde ahora tuya, Amy Sánchez

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amisadai4
Author: amisadai4

Esta entrada tiene un comentario

  1. romina

    Ese ir y venir confunde un poco. Hablamos sobre o que es conectar en el vivo de hoy. Enfócate en lo que quieres lograr en el lector, todo lo demás, aunque bien escrito, sobra.

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