Reto 3: “Te invito a que me digas que si”

¡Querido mío!

Sabes, no es fácil para mi decirte lo que siento, pues en mi interior hay sentimientos y emociones que continuamente están en pelea; y revisándome, no he encontrado ninguna mariposa dentro que revolotee cuando vienes a mi pensamiento, esto es algo tan raro. Pero no te asustes ¡eh!, porque he llegado a entender de que esas manifestaciones toman un segundo lugar cuando tienes la certeza de lo que es y significa el Amor. 
Puedo decir que para mi, el Amor eres tú. No te imaginas como deseo que sepas que con solo el hecho de mirarte y de escuchar tu voz, despiertas una gran sonrisa dentro y fuera de mi, sintonía que con ningún otro ser habría logrado tener. 
Y es que aunque sean pocas veces las que te he visto, debido a la distancia que nos separa, me conecto tan fácil contigo, porque me gustas tú y pensarte cuando escribo, esto es lo que me hace sentirte tan cerca. 
Tu eres un ser inteligente, tu capacidad de recolección de información, deja mi mente dando vueltas, eres un tanto vanidoso y de carácter fuerte, imponente y quien no muy fácil se guarda opinión. Haces que mis pensamientos se muevan de lugar, que yo me interese por saber más, me motivas, me retas, y como me gusta, que con tu amable sonrisa y tus pequeñitos ojitos encendidos, le devuelves a mi vida esperanza, lo que con tanta facilidad a veces pierdo. 
Conociéndote tan débil y vulnerable también, siento que en silencio me pides que me quede allí, junto a ti, a veces yo deseo que lo digas con palabras, pero entiendo de que también para ti es difícil. Me pides que lleve oraciones a Dios por ti, y eso me basta para saber que no siempre puedes con todo, esto está de más que lo digas, porque aunque con palabras no lo reveles, tu mirada penetrante, a gritos me lo dice. ¡Querido mío!, yo estaré ahí, aprieto tu mano tan fuerte, que hasta el color de mi rostro cambia. Y si, esto último es lo que muero por hacer, apretar tu mano y verte tiernamente a los ojos. 
Recuerdo que detrás de pantalla, hemos planeado millón de cosas, entre ellas un cultivo de rosas, yo no sé si pueda hacerlo, pero como tú me lo pides, no podría negarme por tu dulce y suave voz. Siempre vemos la posibilidad de pasear y recorrer juntos el país, y algo de lo que ambos disfrutamos, es el hecho de sentirnos libres y derrotados ante la hermosura del verde paisaje o la inmensidad y el color del océano al atardecer; esto querido mío, esto es algo de lo que yo buscaba para saber de que eras el indicado.
Ahora te digo, como conozco mi dignidad y conociéndola, puedo también valorar y cuidar la tuya, me gustaría que ambos amáramos con locura al Ser que nos creó, que en nosotros no sólo viva ese amor viajero, porque si no esto sería demasiado pasajero. 
Yo te necesito, para que tomados juntos de la mano, conquistemos a otros para Dios, que con tu amable y tierna sonrisa y ese don de atraer gente a ti, se vuelva tan pegajosa que sea explotado para bien, te prometo que yo estaré orando siempre detrás de ti; sabes, esto desde ya lo vengo haciendo. 

He aprendido a despegarme poco a poco de tí y amarte con calma, y eso me tiene tan tranquila. Te cuento que mi necesidad  de amor años atrás, era tan fuerte, que las consecuencias de un grave apego yo no medía. Es por eso que te pido me trates con ternura y paciencia, que nuestros espacios sean respetados, que podamos ser libres, caminar, reír a carcajadas con otros, que podamos realizarnos individualmente sin aquella dependencia de lo que pienses tú o piense yo para poner en acción los planes que tenemos; que todo esto ¡querido mío!, pase sin olvidarnos uno del otro, que nos acompañamos con oraciones, que sepas que yo siempre necesitaré tu abrazo y tu el mío, que siempre nos saldrá uno que otro suspiro por la necesidad grande de vernos y estar juntos, quiero que nos necesitemos siempre pero sanamente. 
Y ahora que sabes que te quiero en mi vida con esto que te he dicho, quiero que me digas que tú también me quieres en la tuya, que ambos compartimos el mismo deseo de ser un equipo, que estás dispuesto a amar a Dios conmigo, que quieres construir tu mundo de mi mano, que me invitarás a soñar, a vivir a plenitud y que sobre todo lucharemos juntos, que aunque no sea la chica perfecta, me digas que soy la adecuada, la que necesitabas y por la que con paciencia y respeto te guardabas. 

¡Te quiere, Judith!

0

Esta entrada tiene un comentario

  1. romina

    Es una hermosa carta, pero en varios momentos pierdes de vista el objetivo del reto. Qué y para qué. Tenlo siempre presente al hacer un texto. Eso te permitirá alcanzar la emoción deseada.

Deja una respuesta

1 + 8 =