Reto 3/¿Quieres casarte conmigo?

Casi es navidad, y ya han pasado los días feos, las personas vuelven a sonreír y se abrazan. Estamos sentados esperando nuestro pedido, dos capuchinos y dos cuernitos con chocolate. Me miras a los ojos tomándome de la mano y preguntas:  – ¿qué es eso tan importante que me tienes que decir?

Pienso en que después de todo el tiempo y lo que hemos pasado quiero pedirte que te cases conmigo pero antes quiero dejar en claro algunos puntos que puedo empezar a platicar aquí en la cafetería pero me gustaría terminar hablando en casa por lo importante del tema.

Salimos calientitos de la cafetería y aunque seguimos con el aroma a chocolate y pan en nuetra ropa, el frío de la calle hace que te acurruques mucho más cerca de mí. En una mano llevo el pan y los cafés, con la otra te rodeo para abrazarte con toda la ternura que te mereces. Trago saliva y empiezo a decirte:  

-Te amo, y el decirtelo para mí significa mucho, es más significa todo. Para mi el amor no es sólo sentir bonito, es contar tu pareja incondicionalmente. Es tener la certeza que estarás cuando las cosas vayan bien pero sobre todo cuando vayan mal. Que gozaremos de nuestra salud conociendo nuevos lugares cada que podamos y que cuando alguno de los dos caiga enfermo en cama, el otro lo cuidará con todo el cariño que es posible. Que aunque haya problemas el amor estará por delante, saber que aunque cambien nuestros cuerpos nuestras almas se seguirán amando eternamente.

He imaginado que ambos nos superamos cada uno en su área pero con nuestro objetivo de pareja intacto. Siendo un respaldo el uno para el otro, cuando alguno de los dos se canse el otro apoyará y viceversa. Y cuando pudiera suceder que ambos estemos cansados, nuestro amor será quien no nos dejará rendir. Te he soñado como la compañera perfecta, como mi complemento ideal. Como cuando salimos de compras y me pruebo alguna camisa y dices: “¡qué guapo te ves!” pido que lo sigas haciendo durante 50 años más porque yo prometo hacer lo mismo para ti. Si en este momento para mi eres la más guapa en 50 años serás 50 veces más guapa.

Como ha subido el frío dejo de abrazarte para caminar más rápido pero tomados de la mano, nuestras manos sudan, no sé si por entibiarnos para equilibrar la temperatura o simplemente son mis nervios. Continúo, cada noche que terminemos cansados de las labores del día ya en nuestra cama prometo taparte con mis besos y abrazarte desde la espalda hasta el corazón. Promero estar siempre al pendiente de ti. Enamorarte todos los días. No apagar la luz si es que hay algún problema por resolver. Ni alejarme nunca de ti. A cambio me gustaría que siguieras siendo como lo eres hasta ahora, que sigas acariciando mi espalda cada que las cosas van mal mientras me dices: “calma mi amor, todo va a estar bien”

Como mi esposa te pido que nunca dejes de ser esa chica enamorada y traviesa que inesperadamente me saca una sonrisa en el momento menos oportuno. Por favor sigue diciéndome que soy tu príncipe esa es nuestra palabra mágica, cuando me la dices sabes que aunque esté enojado sonreiré y bajaré la guardia para arreglar nuestros problemas. Tú eres mi Princesa y me llama la atención que en ti provoca el mismo efecto. Ya estamos por llegar a casa y sigo nervioso al estarte abriendo mi corazón y mostrarte mis intenciones matrimoniales, agradezco el frío ambiental si no mis piernas ya se hubieran derretido. -Te podía prometer que si decides ser mi esposa todo estará bien pero eso sería mentira. Lo que yo te prometo es estar siempre junto a ti. Eso sí te lo prometo y como sabes, lo que prometo lo cumplo. Sabes que no soy de los que se rinde y si no me rindo para lo demás menos para la mujer de mi vida. 

Prometo tratarte siempre con amor, hasta cuando nos lleguemos a enojar prometo enojarme con amor. Y si al enojo le pondré amor para que sea un buen matrimonio, imagina los besos con amor…verdaderamente es un reto muy grande el vivir un amor así pero precisamente por eso es que tú eres la indicada, eres la mujer valiente que esperaba para iniciar la aventura más grande de nuestras vidas. Por fin llegamos a tu casa.

Aunque es un trayecto relativamente corto quería que se hiciera largo para platicarte todo esto que traigo dentro del corazón. No me has quitado la vista de encima y aunque tu mirada siempre me enamora, esta vez tiene un brillo especial. Hemos aprendido a perdonarnos y esa es una virtud que nos servirá en este camino. El amor y el perdón nos muestran cuando los errores no son intencionales y aunque hayamos cometido algún error, el amor de pareja nos lleva a mejorar, sacar fuerzas de nuestro interior y continuar. Cuando nuestros actos, pensamientos y palabras las dirige Dios que es el amor supremo, el Amor gobernará nuestras vidas y siempre podremos mantenernos juntos. Estoy temblando de los nervios, te tomo de las manos, hago una respiración profunda y mirándote a los ojos mientras me hinco, te pregunto ¿Quieres casarte conmigo?

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marioenrique983
Author: marioenrique983

Esta entrada tiene 4 comentarios

  1. romina

    Escribes bien, pero falta enfocarte. Todo esa introducción confunde. Y se trata de una carta, no un relato.
    Cuando empiezas a contarle lo que sueñas, es ahí donde comienza en realidad la carta. Ordena las ideas, busca no repetirte.

    1. romina

      Y yo moriría por una declaración así jajajajaj

    2. Hola Romi. Gracias por la retro, cada vez estás más exigente pero está bien. Significa que ves que puedo dar más 😊

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