Reto #3

Aún cuando no alcanzo a imaginar tu rostro, puedo ver la mágica luz que emana de tus brillantes ojos claros. Esos ojos que a través de miradas llegan a lo mas profundo de mi alma. Sin conocerte todavía, ya con ansias te deseo, incluso sin conocernos, ya te tengo dentro de mis sueños.

Y solo pensar que todo comenzó con eso, como una irónica fantasía. Tú, con tu actitud autoritaria y carácter fuerte, tropezando con mi personalidad apacible, pero a veces explosiva.

Muy diferentes, pero no lo suficiente, como para no encajar perfectamente en un bello espacio destinado por Dios y el universo.

Un sueño que se hace cada vez más eterno. Me puedo ver cobijada entre tus brazos, nos arrulla la lluvia que azota afuera el viento. Tú me acaricias suavemente la mejilla, mientras agradeces al cielo por tenerme a tu lado. Yo, no puedo estar mas feliz y bendecida, un hombre íntegro y creyente del Dios eterno, es mi amado compañero; el que me soporta tal como soy, sin pretender cambiarme, el que me admira, respeta y apoya incondicionalmente, mi fan #1, y mi crítico más dulce y sincero.

Yo, tu compañera de aventuras, amamos la adrenalina, entre otros mutuos intereses. Amas salvar vidas, y mejorar la calidad de su existencia, y juntos hemos aprendido a sanar almas, a reconfortar las fuerzas, no solo del dolido cuerpo, sino también del espíritu enfermo.

Escribo estas líneas, mientras con tus ojos bellos me miras a lo lejos, luego, dibujas con tu boca una sonrisa de ensueño. Lo que nos une a los dos, mas que un cariño sincero, es una perfecta conspiración de Dios y el universo; pues sin estarnos buscando, ni necesitando, chocamos como la roca y el agua en el océano, pero permanecemos tan fuertemente unidos, en espíritu y cuerpo.

Has estado en mi mente y en mis sueños, desde hace muchísimo tiempo, te he guardado y cuidado dentro de mi pecho, imagínate entonces lo que voy a hacerte cuando ya no estés lejos. No eres el hombre perfecto, dicen las otras, para mí sí. Perfecto para mí, el que se ajusta perfecto en mi desordenada vida, el que me envió Dios para disipar mi melancolía.

Catherine Bernal

catherin.1205
Author: catherin.1205

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Esta entrada tiene 2 comentarios

  1. romina

    Bien escrito. Cuida lo de Dios y el universo, es algo repetitivo, y olvidaste la invitación.

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