RETO 20 (Este Es Mi Legado)

El puente seguía igual, cruzando el riachuelo que se habría paso entre las piedras con sinfonía peculiar. Frente al puente estaba el páramo que había servido como testigo de la declaración de amor tan profunda, de la propuesta por un futuro juntos, la cual me llena de dolor y me pesa ahora que el telón está por cerrar, pero traté de no pensar en eso, no quería nublar mi vista pues mi objetivo era darle el mejor día que pudiéramos pasar juntos y confiarle todo de mi. Decidí preparar un picnic en ese páramo a lado de la corriente de agua, aún puedo escuchar nuestras risas y jugueteos, carcajadas que se fundían con el canto de algunos pájaros y el dulce silbido del viento. Una vez que comimos me volteé para sacar mi cámara.

—Mira lo que traje— agité el dispositivo frente a ella con una sonrisa insinuando lo que ella me había pedido desde que nos conocimos.

—¿En serio? — la emoción era evidente en su tono —por fin me tomarás mis fotos.

—Así es, vamos a hacer tu sesión aquí y ahora— me puse de pie y la levanté para sostenerla en mis brazos —tú serás mi mejor modelo.

Le di un ligero beso y la guíe hacía una pequeña llanura con algunos arboles que permitían la entrada de luz entre sus follajes, era la mejor iluminación que pudiera pedir. Entre poses y capturas íbamos lidiando con su vergüenza que la orillaba a las risas, para un profesional sería demasiado frustrante, pero para nosotros fue la mejor sesión fotográfica de la historia pues obtuvimos imágenes inolvidables que plasmaban su belleza ante mis ojos.

Llegábamos al final de la sesión cuando me vi obligado a bajar la lente para contemplar la imagen pintándose delante de mí. El sol acariciaba su mejilla siguiendo su cabello castaño que brillaba con el amarillo de la luz. Su mano sosteniendo su rostro con gentileza y sus ojos cafés con una mirada profunda y brillante capaz de cautivar a cualquiera que se perdiera en ellos. Su silueta era perfecta y sus labios entreabiertos se volvían irresistibles, como si pronunciaran “te amo” en silencio. No pude resistirme y tuve que levantarme a toda prisa.

—¡Espera ahí! — tuve que levantar la voz para que no se perdiera tan bella imagen.

—¿Qué sucede?

—No es nada, no tienes nada, solo no te muevas— Tomé una libreta y mi estuche. Corrí hasta donde estaba tomando las fotos y volví a sentarme con una hoja en blanco y el lápiz en mano —Solo no te muevas, esto merece más que una foto.

—Menso, me asustaste por un momento— reclamó mientras volvía a su pose inicial.

—Perdón. Ahora quédate ahí y no te muevas.

Cada trazo era intencional, cada curva y cada marca era mi destreza derramada en el papel para plasmar todo lo que presenciaba. Abandoné el lápiz para tomar los pinceles y las acuarelas. El agua y los colores se impregnaban en el papel dejando para siempre su marca, dándome la oportunidad de cumplir con una última petición de ella, poder retratarla con mi técnica favorita. El tiempo se fue volando y sin darnos cuenta la tarde nos encontró en el mismo lugar, por suerte había terminado mi pieza. La firmé y la entregué.

—Esta es mi mejor obra hasta ahora— era verdad, nunca un retrato que hice se acercó tanto a lo que mi mente quería plasmar.

—Está hermoso ¡gracias! — ella me abrazó llevándonos al suelo, que por suerte estaba cubierto de pasto, dándonos la oportunidad de ver el anochecer y contemplar las estrellas.

Su rostro estaba recargado sobre mi pecho, yo la rodeaba con mi brazo dándole pequeños besos en la frente y caricias suaves en su brazo y manos.

—Me encantaría quedarme así para siempre— Su volumen fue bajo con un tono suave.

—Sería increíble que pudiéramos estar así toda la vida— Tuve que respirar profundo para ahogar los sentimientos que querían aflorar —Tengo algo para ti— saqué un par de llaves de mi bolsillo en un intento por distraerme y que la noche no se arruinara.

—¿Son de tu departamento?

—Así es

—¿Por qué me las das? — acompañó su pregunta con un gesto de ligera desconfianza.

—Por si se me llegan a perder las mías, sabré donde buscar una copia y así no batallaré— había preparado esta excusa con mucha antelación, pero dudo que haya sido suficiente para convencerla.

No recuerdo más de esa noche, salvo que la llevé a su casa y me agradeció con un beso por un día tan maravilloso. Aun puedo verla entrando a su casa sonriendo, me hizo casi volar. También recuerdo no haber podido dormir esa noche por el llanto y el dolor que sentía al saber que la abandonaría. Por desgracia no pasó mucho tiempo para que eso sucediera, pasaron uno o dos días después y mi condición empeoró al grado de tener que ser internado para monitorearme.

No le había dicho nada a nadie, no quería alarmarlos y si soy honesto tampoco quería enfrentar sus preocupaciones y esfuerzos por cuidarme, solo quería disfrutar de ellos. Ahora paso más tiempo dormido que despierto, veo que muchos me visitan, entre amigos y familiares, pero hay una figura que rara vez abandona mi costado, es la persona a la que más amo, que tantas veces me amenazo que no se me ocurriera morir antes que ella. Lamento mucho no poder cumplir esa promesa, me pesa demasiado no acompañarla por el resto de su vida, tener hijos y verlos crecer para después vivir como dos ancianitos en alguna casa donde solo nos preocupemos de la cotidianeidad. Se lo digo cada que puedo, en cada oportunidad le pido perdón y trato de hacerle algún cariño.

Mi preocupación es tal que he preparado una última sorpresa para ella en mi departamento. Le pedí a mi hermano que la llevara en el momento indicado, confío en que sabrá reconocerlo. Mi único consuelo es ese, imaginar que ahí estará ella frente a la puerta de mi hogar, después de que mi cuerpo haya sido cubierto por llantos y despidos, ella entrará para encontrar una serie de cartas preparadas con diligencia a cada uno de mis seres queridos donde me despido de ellos y les pido un último favor, que le cuenten a mi amor lo mejor que recuerden de mí. Por último, le confiaré mi legado, mi computadora y libretas con todas mis historias, dibujos, diseños y demás para que cuide de ellos y los de a conocer pues son mi legado, son parte de mi y espero que en ellos encuentre consuelo y pueda sentir cuanto la ame incluso antes de conocerla.

carlozmoran
Author: carlozmoran

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Esta entrada tiene 2 comentarios

  1. ¡Se me estaban saliendo las lágrimas! Está increíble. Solo tienes unos cuantos errores de ortografía por ahí pero no es mucho. ¡Sigue así!

  2. romina

    Bien la idea. Ahora corrección. Sobre todo ortografía y tiempos verbales.

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