RETO 2. Madre

Querida madre me encuentro frente a ti observándote, mientras me traes un vaso de agua fría para soportar el caluroso día. Aunque es verdad que todo el tiempo la pasas ocupada, sé que guardas dentro un gran dolor. Sé que es difícil admitir cuando tenemos el corazón roto y pensamos que hemos fracasado. Pero no tienes nada de qué avergonzarte, ni nada de qué preocuparte, en la vida siempre hay bajas y altas y como ahora te sientes es solo un bache más en el camino.

Tu rostro refleja un profundo dolor, mi corazón sufre, porque quiero ayudarte pero no te abres a mí. No pienses ni un instante en que te veré como una mujer fracasada, todo lo contrario eres mi mayor ejemplo a seguir, una mujer fuerte y valiente capaz de ir encontrar de todo aquello que amenace a sus seres queridos y su bienestar.

Me pierdo contemplando el vaso sudoroso de agua, como las gotas escurren lentamente a su alrededor, tratando de conseguir las palabras correctas para decirte.  Hoy solo has tenido un tropiezo más, pero más adelante lo tomaras como la lección que es. Créeme mami que el verte sufrir en silencio me mata, lo haces para que no nos preocupemos por ti pero tu rostro está sumido en una enorme tristeza.

  Sé que lo extrañas porque fue la primera vez que amaste con esa intensidad, solo recuerda los consejos que me has dado, siempre los llevo conmigo; quien no valora lo que tiene lo hará cuando lo pierda.

Sentada en mi escritorio el cual me regalaste, ideando aventuras para pasar juntas y así levantar tu ánimo, volteo la mirada hacia el techo me percato de un pequeño destello en el foco, casi como si quisiera darme una idea pero solo no se logra.

Veo un dibujo que realice hace años, pegado en la pared rosa, que te he pedido que cambiemos. En el dibujo estamos ambas sonriendo y tú tomando mi mano. Recuerdo todas las veces que arranqué la hoja del cuaderno solo porque el dibujo no salía como quería, me abrazaste y me dijiste que las mejores cosas siempre toman su tiempo, que las obras de arte no salen de la noche a la mañana, así que no te digo que no sufras, que no llores, toma todo el tiempo que necesites pero hazlo, grita, patalea, rompe cosas pero sácalo de tu sistema, que aguantarlo dentro te hace más daño.

Respiro profundo y me llega el aroma a tu comida casera que me encanta, voy a la cocina donde te encuentro con un poco de salsa en tu mejilla y varios trastes en el fregadero, me pides que acomode la pequeña mesa para dos personas, y sentadas en la mesa para comer con una sonrisa te digo, aquí estaré yo, a tu lado apoyándote y amándote.

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Author: stefyyesh

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