Reto 2. – Enranada

Hola! ya hace un par de días anunciaban por todos los medios de comunicación que debíamos tomar medidas de cuarentena en nuestros hogares por la situación de salud que enfrentaba el país, estaba angustiada por mi trabajo, pero fue al día siguiente donde en reunión de equipo nos informaron que trabajaríamos desde casa, tomamos todos nuestros archivos para poder trabajar Home office… creo que le llaman a la metodología. Ahora en mi habitación he montado una pequeña oficina, es una mesa donde cabe la portatil y una impresora, le he colocado un mantelito de tela tipica que tengo desde los nueve años, a la par tengo un estante de plastico color ver, pequeño de 5 niveles donde he puesto todos los archivos y materiales que he traído de la oficiana… ¿No te imaginas la cantidad de papeles que son? Pero me gusta verlos porque son el reflejo de mi trabajo en campo; se han colado ahí dos libros de mi autor favorito.

Del lado contrario de la habitación tengo mi cama y a la par una pequeña librera… ahí tengo todos los libros que he degustado en esta vida, sobre ella tengo un televisor que se ha vuelto un accesorio, ya casi no la uso; las paredes están pintadas de blanco por lo que cada día cuando empiezo mi trabajo pierdo la noción de tiempo, a veces me da hasta tarde porque siempre se ve claro en la habitación. 

Es un cuarto común, pero es especial, porque resalta mucho el color verde (en la psicología de los colores el verde representa juventud y esperanza), un verde que se refleja en: Ranas… ¿Ranas?, si… mi cuarto es un museo de ranas, tengo todo lo que puedo coleccionar: peluches, alcancía, juguetes, cerámica, joyas y hasta incluso una pijama de Ranas. 

Seguro te preguntas: ¿Por qué esta obseción? Bueno, mi nombre es Yanita (así me registraron mis papás) y de pequeña me decían: Ranita, cuando fui creciendo me decían: Rana y eso me molestaba mucho, así que un día, después de tanto… me dije: esta bien, rana entonces, a partir de ese día colecciono todo lo que tiene que ver con Ranas, si viajo me doy una escapadita para comprar una de ese lugar. 

Es así que aunque pase todo el día en el cuarto, tengo a mis ranitas cercas, con un color y formas que me llevan por un viaje instantaneo de mi vida, de mis aventuras e incluso de las personas que se tomaron el tiempo de ir en tienda en tienda, buscando una ranita para mi. Mi cuarto es una caja de recuerdos llenos de valor de afecto (este termino lo leí en uno de mis libros favoritos). Y significan tres cosas puntuales: (1) las personas que me lo regalaron (2) mis aventuras y determinación por ver en lo “negativo” algo positivo y aprovechoso para uno y (3) El verde que viste la mayoría de mis ranas, son esperanza, y también me llamo Esperanza, así que siento con más fuerza que todo lo que vivimos, todo lo que nos ocurre, para bien o para mal, hay que agredecerlo, aunque no lo entendamos, aunque nos duela, aunque sea un 80% de lo que ocurre en nuestra vida, hay que agradecer. 

Porque de seguro, vamos a poder descubrir el motivo oculto y prospero que nos aguarda detrás de cada etapa de la vida, o en mi caso, de tras de cada rana de mi vida. 

En esta cuarentena no me siento estar encerrada, me siento enranada, y eso es muy lindo, de seguro al terminar este tiempo en casa compraré una rana en conmemoración y la llamaré: Esperanza. 

Escrito por: Yanita Cristobal

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Author: yanicrisai

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