Reto #2: A Mar…

Mar: 

 

Han sido días difíciles sin ti. Las noches no han sido mejores, pero pienso en ti. Hace calor. La habitación permanece oscura, salvo por las intermitentes luces de los automóviles que se reflejan a través de la ventana. Está abierta. Una cálida brisa se cuela y yo sigo sin poder dormir. El sopor se apodera de mí… Y pienso en ti. Una sensación agradable inunda mi pecho. Un calor que me llena el pecho y que no se debe a la temperatura de la habitación. Cubro mis ojos con el brazo, mientras lo recuerdo. Y lo recuerdo. 

Como un vívido sueño, recuerdo esa noche. Calor, brisa marina y tu cabello que se alborotaba y se pegaba a tu cuello. Casualidad o destino, nos conocimos. Hablamos, reímos… Cantamos melodías desafinadas y volvimos a reír, pero la melodía de tu risa entonces se convirtió en lo más hermoso. Giraste por completo mi mundo y yo no podía dejar de sonreír. Y el mundo también giraba a nuestro alrededor. Y no lo podíamos detener. Y estaba bien.

Entonces, esa canción, ¿la recuerdas? La canción que resonaba en mi pecho cobró sentido. Cruzó mi corazón y no lo pude evitar. Tomé tu mano, tan suave y frágil, y te llevé conmigo. El puerto nos esperaba. Y toqué esa melodía para ti. A través de mis labios y de mis manos el mismo calor de mi ser se desbordó y te inundó. El calor en tus mejillas te delató. Te quedaste sin aliento, y me lo arrebataste al mismo tiempo. Y esa melodía otra vez… Aún resuena en mi memoria, lo juro. Aún resuena en mis sueños. 

Y todo cobró sentido para mí. En ese momento, y a partir de entonces, supe en mi corazón que podría confiar en ti y que siempre estaría para ti. Siempre en las buenas y malas. Que no quiero dejarte ir, que en un instante te convertiste en alguien muy especial para mí… Y lo vi. En tus ojos. Tus dulces ojos reflejaban la luz de la luna. Me miraste como si me comprendieras y una tenue sonrisa se asomó en tus labios. Y entonces no hubo más que decir. Hay algo profundo en nuestro interior, algo que nos une. Todo lo que solíamos ser, como un rompecabezas, tomó forma y sentido en lo que somos ahora. Y aún ahora, lejos de ti, el sentimiento permanece intacto.

No puedo esperar a estar contigo, verte, abrazarte, tocar para ti… Podría hacerlo toda mi vida y hasta el fin de los tiempos. Aún en medio de esta momentánea soledad, siento tu calor en tus mensajes, en tu dulce voz a través de tus llamadas… Estamos juntos en esto. Donde sea y cuando sea, podremos estar separados, pero aún estamos juntos. Sé que sientes lo mismo, así que espera tan sólo un poco más… Porque sé que esto no será para siempre. No sé qué nos depara el destino, pero aún cuando los días sean oscuros, aún cuando las estrellas no brillen, no estás sola. Y jamás lo volverás a estar, porque estoy contigo. Y tú conmigo. Siempre y por siempre estaré a tu lado.

Recuérdalo. 

 

Lu.

 

[Escrito por Karly Nyves] 

nyves21
Author: nyves21

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Esta entrada tiene un comentario

  1. romina

    Es una bonita carta de amor, pero no responde a lo pedido en el reto 1

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