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Reto #2

Reto 2: Conexión

 

Aquí estoy, una vez más encerrada en mi enorme habitación, fría, tan fría como el día en el que te fuiste… o debería decir, como todos los días en los que no estuviste aquí, conmigo. Una débil luz ilumina mi teclado, a pesar de ser de día y tener una gran ventana a mis espaldas, aun siento la oscuridad que hay aquí y en mi mente.

Una melodía suena, una canción triste retumba en mí, mueve mis recuerdos y agita mi corazón buscando una razón de un “¿Por qué?”, porque no estás aquí y me pregunto ¿Cómo es que he quedado tan sola ahora? ¿De nuevo? Sin viento que me acaricie, sin motivación para algo bello que me envuelva, solo un dulce aroma de incienso que tranquiliza un poco mis ganas de reclamo y desdicha, un frágil peinado decora atrozmente mi cabeza, quizá haciendo reflejo de mis ánimos y el frio recorriendo mis pies sentada en mi silla frente a la pantalla de mi monitor mientras escribo estas palabras para ti, aunque sé que no las leerás.

Paredes adornadas ridículamente de enormes hojas de papel de algunas series que ya olvide decoran esta habitación, junto con algunas velas que nunca encenderé y libros, los libros que alguna vez leí decoran el respaldo de mi cama. Un pequeño dibujo, hecho por mí, acompañado de una frase motivadora luce mi pared que todas las noches antes de dormir es lo último que veo. El ambiente que se percibe justo al entrar a mi habitación, es triste, amargo, frio y solitario, una pequeña mesa para dos se encuentra a los pies de mi cama antes de la alfombra vieja y empolvada. A mi izquierda tengo un ropero que a veces mi gato suele entrar a él sin permiso alguno, escalando por mi mesa de noche desde mi amplia cama, vacía, sin ti.

¿Por qué no vienes ahora mismo? Entra en mi habitación, pon luz a este lugar, vuélvelo un cálido y agradable ambiente, quita este frio, reemplaza la tenue luz que entra por la ventana, cambia mis emociones y cámbiame a mí, hazme feliz y motívame a tener un futuro agradable, contigo quedándote a mi lado. Hagamos de esta habitación vacía un lugar confortable para ambos. Arranca los papeles que hay en ella, rompe los espejos que tanto me agobian al verme en ellos, quita los muebles que no nos permitan el paso para que solo quedemos tú y yo.

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