RETO 2

Hace mucho que no disfrutaba tanto de los rayos del sol sobre mi rostro , la brisa suave acaricia mis cabellos con un suave movimiento regalándome un momento de paz, un instante para huir del constante bombardeo de noticias que pasan por todos los medios de comunicación y que más halla de informarme han llegado a causarme fatiga emocional; he decidido informarme solo de cuanto sea necesario y comenzar a disfrutar de los pequeños regalos que nos da  la vida  en medio de este ambiente de tensión. El gran silencio que invade mi alrededor me permite deleitarme de la naturaleza, el dulce canto de las aves, el movimiento de los árboles que con su sonido te dan la sensación de que susurraran entre ellos. Pocas veces he podido librarme del molesto sonido de las bocinas de los automóviles y sentir la quietud que permite percibir que hay algo más en el ambiente, algo más que día a día se ha ignorado, un espacio solo para mí.

Nunca imaginé que el pequeño patio de mi casa se llegara a convertir en mi espacio personal ese lugar al aire libre donde hallo libertad y seguridad al mismo tiempo. Me pregunto si tú tienes un patio, tal vez un jardín o cual se habrá convertido en tu lugar favorito dentro de la casa ; de niña solía sentarme frente a una ventana a mirar el cielo estrellado totalmente hipnotizada como un niño que mira un pastel esperando a que lo partan para que le den su tajado ; ese era mi lugar favorito dentro de la casa .

Muchas veces solía molestarme la idea de vivir alejada del centro de la ciudad y sin embrago en esos momentos es lo que más me agrada, la hermosa vista de la ventana me permite disfrutar de los árboles y montañas enormes;  como me gustaría que pudieras disfrutar de la puesta de sol conmigo.  El sol se ha ido y el viento frio trae consigo el aroma a pan recién horneado  recordándome que mamá lo ha preparado , es otra de las cosas que disfruto mucho pues hace años que no preparábamos pan en casa. Es confortable ver llegar la noche y oír reír a mis hermanos como hace tanto tiempo no lo hacían, el estrés y la falta de tiempo  del día a día se había robado la alegría y los pequeños  juegos que alimentan el alma. Son esas pequeñas cosas del día a día que han ido alimentando mi alma como el agua fresca al sediento en un gran día caluroso.

te preguntaras si tengo miedo y sí, claro que lo tengo;  e incertidumbre también pero esas pequeñas cosas de la vida me llenan de esperanza y se han convertido en mi escudo para no perder la calma, para defenderme del monstruo que se alimenta de nuestro de miedos y quisiera que tú también puedas huir de ese monstruo , que halles las armas para defenderte en las pequeñas cosas de la vida y en todo cuanto tu encuentres fortaleza y que el día que todo esto termine volvamos a estar juntos, poder tomar tu mano, compartir sonrisas, juegos, sueños;  que el haber logrado tener una mejor versión de nosotros mismos nos permita poner nuestro granito de arena en el mundo para hacerlo mejor

0

Esta entrada tiene un comentario

  1. romina

    Muy bien. Solo revisa los errores de dedo. Y aunque no corrijo ortografía aún, hay unas fallas que puedes evitar con el corrector de word.

Deja una respuesta

uno × 4 =