Reto 2

“felicidad”

Escribo desde la soledad de mi habitación, una soledad que lejos de acongojarme me da paz y tranquilidad. 

Esta mañana más gris que la mayoría pero no menos gélida, el ruido lejano de los vehículos es el primer saludo que recibo al levantarme, la ventana está abierta al igual que mi libreta sobre mi escritorio, la brisa suave inunda mi habitación a la par las cortinas se agitan simulando que bailacen al compás de alguna melodia. Y aquí me encuentro buscando las palabras adecuadas e imaginando que estamos en la misma habitación mientras que por tu parte tratando de entender cómo alguien puede vivir en tanto desarreglo, botellas de bebidas fuera del tacho muy cerca a mis pies, sobre el escritorio hojas sueltas sin ningún propósito aparente, lapiceros por doquier algunos de estos inservibles que no ne atrevo a tirarlos por alguna especie de cariño adquirido, los libros de la universidad y una taza vacía de anoche en la que todavía se puede percibir el aroma del café con leche, todos estos apartados para al menos tener algo de espacio y poder escribir. Sé que no te tardarías de buscar entre el montón de ropa sobre la cama y seleccionar lo que aún puede ser usado y lo que necesitan ser llevados a la lavandería, entre regañadientes pondrías todo en su lugar ya sintiéndote satisfecha. 

Empiezo mis primeras líneas como si me escucharas en estos momentos, tratando de reconfortarte y acompañándote con mi voz pese a la distancia. 

no todo está mal y puede que no lo sientas así y creas que nada ya puede empeorar, no lo creas así. Aunque cueste levantarnos por las mañanas y no encontrarle el sentido, piensa un poco en mí y en lo mucho que te quiero, en lo mucho que anhelamos cambiar nuestro pasado, en la lucha diaria para darte un mejor futuro. Prometo que así será, prometo darte tanta alegría en tu vida que los amores pasajeros no serán necesarios, ni la carencia de afecto ni las materiales por las que te desvelas cada noche. Volverás a ser feliz y si nunca lo fuiste, lo serás, y al verte feliz lo seré yo también; es ahí donde me doy cuenta que uno encuentra la felicidad cuando logra hacer feliz a alguien más,y en el mejor de los casos cuando ese alguien es la misma persona que te ha dado la vida, por el momento sólo queda esperar, y de hecho, estaré feliz de volver a verte.

Terminando las últimas líneas con la mirada perdida, quizá perdido por el impecable blanco de las paredes que alguna vez fueron, camino un poco y me acuesto sobre la cama, y ahí sigue todo, la ropa, los papeles, las botellas, el desorden, y sin embargo algo de mí siente algo de alivio porque pude hablar contigo y te traje hasta aquí por unos instantes. 

renorseless96
Author: renorseless96

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Esta entrada tiene un comentario

  1. romina

    No encuentro el propósito del reto 1 en tu texto.

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