Reto 19: un mensaje

Son las cinco de la mañana falta menos de dos horas para que tenga que irme a trabajar y no e podido dormir en toda la noche. El olor es insoportable, me pregunto ¿como es que permites esto? La ignorancia y la decadencia humana van muy de la mano, incluso la falta de amor propio todo eso esta al lado de mi habitación, ingiriendo humo que solo consume lo poco que le queda de humano, dejando una mente en blanco envenenando su corazón, para dejar de sentir, para dejar de razonar.

Me hinco ante tu retrato, tu discípulo yo una simple cordera, eres tu el que todos los días lleva mis mensajes ante dios, eres tu el que siempre me escucha, sin protesta y sin condición. Me hinco y me persigno frente a tu cuadro colgado en a un costado de mi cama.

—San Judas Tadeo lleva al señor mi petición —susurro con intención que mi voz sea escuchada solo por ti —para que si le es aceptable consiga lo que te pido. Yo no soy digna de dirigirme a él por eso me dirijo a tí. Por favor dame fuerzas para seguir adelante. No me permitas caer. Ya no se si pedirte por él, son tantas veces que lo e intentado… que temo decepcionarme de ti por sentir que no me escuchas —no puedo contener el llanto ahogado —supongo que no quiere cambiar, pero si le llega a pasar algo arrastrara a la señora a la tumba y ahí si me quitarías algo preciado. Dame fuerzas para sobre llevar esta carga que no me pertenece, dame fuerzas para quitarme estas culpas que no tienen nada que ver conmigo. No se de que forma pedírtelo, pero no te estoy pidiendo nada material, solo te pido; fuerza, paciencia, sabiduría para saber llevar este peso que me atormenta, para aprender a lidiar con esta soledad que me esta matando. Dame tolerancia para escuchar a todos a un que nadie se preocupe por escucharme.

Y suspiro y el suspiro va dedicado a él. Inútilmente me vuelvo a recostar en la cama y retomo la conversación.

—dicen que la fe mueve montañas, creo que mi fe no alcanza para tanto, a un que siempre has escuchado mis suplicas y en muchas ocasiones me has hecho tantos favores, pero creo que esto es algo imposible incluso para ti o será que mi fe solo alcanza para cubrir mis necesidades espirituales. ¡no me dejes sola! —el llanto regresa, ahogando mis palabras —por favor no me abandones ahora, permanece a mi lado hasta mi lecho de muerte y sigue llevando estos mensajes a Dios que él a ti si te escucha y si se puede acordar de él dile que lo ayude a recapacitar que el camino fácil es el que mas rápido nos acerca a la muerte.

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agomezgutierres
Author: agomezgutierres

Esta entrada tiene un comentario

  1. romina

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